La Agrupación de Cofradías prevé desvelar en junio los detalles del itinerario común de la Magna

La ciudad de Córdoba se prepara para vivir un acontecimiento excepcional el próximo mes de octubre con la celebración de la Magna, una cita que conmemorará el 600 aniversario del primer viacrucis celebrado en Occidente, impulsado por San Álvaro. En este contexto, la sede de la Agrupación de Cofradías fue este miércoles el lugar donde se dieron a conocer los primeros detalles del evento, incluyendo las imágenes participantes y algunas significativas ausencias.

No obstante, más allá del interés generado por la lista de pasos presentes, el foco de atención se centró especialmente en una cuestión estratégica: el itinerario común de esta procesión extraordinaria. Según explicó Rafael López, vocal de estación de penitencia de la Agrupación, el recorrido servirá como banco de pruebas de cara a futuras ediciones de la Semana Santa, aunque siempre respetando los límites establecidos por la actual Carrera Oficial.

López adelantó que la ruta definitiva será presentada en junio, pero subrayó que el trazado respetará el marco ya consolidado desde 2017, que ha situado a la Mezquita-Catedral como eje vertebrador de la Semana Mayor cordobesa.

Una Carrera Oficial con sabor monumental

El recorrido oficial, común a todas las hermandades de penitencia, se inicia en la Puerta del Puente, continúa por la Plaza del Triunfo y avanza por la calle Torrijos y la calle Cardenal Herrero, hasta alcanzar la Puerta del Perdón de la Catedral. Desde ahí, las procesiones atraviesan el Patio de los Naranjos y discurren por el interior de la Santa Iglesia Catedral, para culminar su estación de penitencia en la Puerta de Santa Catalina.

Este enclave monumental, declarado Patrimonio de la Humanidad, dota al recorrido de una carga simbólica y patrimonial única, consolidando a Córdoba como uno de los escenarios más singulares de la Semana Santa andaluza.

A la espera de conocer los detalles definitivos de la Magna, la Agrupación de Cofradías ha dejado claro que este evento no será solo una conmemoración histórica, sino también un espacio de ensayo para potenciales ajustes organizativos y logísticos que puedan mejorar la experiencia cofrade en años venideros.