La Banda del Rosario de Cádiz presenta una nueva marcha dedicada a la Virgen de las Lágrimas y a la solidaridad con los donantes

Un estreno musical cargado de simbolismo antes de la Semana Santa

La Banda de Cornetas y Tambores del Rosario de Cádiz ha comunicado el estreno de una nueva composición musical, que llevará por título «Cinco Lágrimas» y que supondrá el último lanzamiento de la formación en el presente año antes de la llegada de la Semana Santa. La obra ha sido concebida expresamente para la Hermandad de la Exaltación, ampliando así el patrimonio musical vinculado a esta corporación sevillana.

Una obra firmada por un compositor ligado a la formación

La marcha «Cinco Lágrimas» es autoría de Jesús Barrera Ríos, compositor, amigo y antiguo integrante de la banda, cuya vinculación personal y musical con la formación gaditana otorga a la pieza un carácter especialmente cercano. La creación se inscribe dentro del repertorio procesional contemporáneo y nace con una clara intencionalidad devocional y testimonial, trascendiendo el ámbito estrictamente musical.

Dedicada a Nuestra Señora de las Lágrimas y a una causa solidaria

La composición está dedicada a Nuestra Señora de las Lágrimas, advocación que ostenta el patronazgo de los donantes y de las personas trasplantadas de médula ósea en la ciudad de Sevilla. Esta dedicatoria confiere a la marcha un profundo contenido humano y social, al poner el foco en una realidad marcada por la enfermedad, la espera y la esperanza.

Una vivencia compartida que refuerza el mensaje de la obra

Desde la formación musical se subraya que esta dedicatoria posee un significado particularmente emotivo, al tratarse de una circunstancia que, por desgracia, ha estado presente en algunas de las familias vinculadas a la banda. Esta experiencia compartida ha servido para reforzar el sentido de la composición, concebida no solo como expresión artística, sino también como gesto de acompañamiento y empatía.

Un mensaje de consuelo, fe y compromiso colectivo

Con esta nueva marcha, la banda eleva una invocación a la Santísima Virgen y a sus Cinco Lágrimas, deseando que ofrezcan cobijo, salud y esperanza a todas las personas que atraviesan procesos de enfermedad y trasplante. Al mismo tiempo, se reivindica la importancia de mantener viva la solidaridad, recordando el valor incalculable de quienes, mediante la donación, regalan vida y futuro a los demás.