La Borriquita incorpora a su patrimonio la marcha «Palma, luz de la mañana»

Con el dulce regusto de la brillante celebración del XXV aniversario de la bendición de Nuestra Señora de la Palma, la bellísima dolorosa que crease Francisco Romero Zafra, una auténtica joya que recorre las calles de la ciudad de San Rafael cada Domingo de Ramos, que culminó con un rosario extraordinario por las calles de San Lorenzo, la Banda de Música de María Santísima de la Esperanza ha desvelado uno de los hermosos regalos que recibió la Madre de los niños hebreos con motivo de esta singular efemérides.

Se trata de una marcha procesional, compuesta por y ofrendada por José Carlos Archilla Luque, miembro de la formación musical, donde toca la trompeta, quien ya fuese noticia en Gente de Paz merced a otra composición dedicada a una dolorosa cordobesa, que lleva por título “O, Madre” y fue la primera marcha dedicada a María Santísima de la O, estrenada el pasado Sábado de Pasión por las calles de Fátima. Ahora, otra nueva obra suya se incorpora al patrimonio de la corporación de San Lorenzo y será interpretado el próximo Domingo de Ramos por la Banda de Música María Inmaculada de Linares, tras el paso de palio de la dolorosa de Romero Zafra.

Cabe recordar que este no ha sido el único regalo recibido por la virgen, con motivo de esta inolvidable efemérides, ya que ha incorporado una nueva saya a su ajuar, en virtud de un original diseño ejecutado y concebido por su vestidor, el artista cordobés Antonio Villar Moreno. La prenda, que ha sido estrenada en el besamanos del 8 de diciembre, es de estilo persa, donde se estructuran bordados antiguos en oro fino del siglo XVIII en tres ejes o varillas, simétricos los laterales y asimétrico el central. Se ha perseguido representar, de este modo, las dos Titulares Marianas de la Cofradía, la propia Virgen de la Palma y Nuestra Señora de la Victoria, que abrazan el central, que simboliza a Nuestro Padre Jesús de los Reyes.

En el diseño, pequeñas hojas de palmas y laureadas de Victoria recuerdan las mencionadas advocaciones de Palma y Victoria, títulos marianos venerados por la Corporación de San Lorenzo. Completa la singularidad del conjunto, el cíngulo con doble lazada a modo de cotilla que ceñirá la cintura de la Madre de Dios. Finalmente, el tejido de otomán de seda crema e hilo de oro será el soporte sobre el que se realizará esta interesante pieza. Un tesoro imperecedero para una ocasión única y excepcional.