La candidatura que encabeza Fernando Fernández Cabezuelo para optar al cargo de hermano mayor de la Hermandad de la Macarena ha dado a conocer un bloque de propuestas centradas en tres pilares estratégicos: un nuevo modelo de Museo–Tesoro, la modernización integral del Archivo y una Secretaría diseñada para responder a las necesidades de los hermanos del siglo XXI. Los proyectos, que buscan reforzar la conservación patrimonial, dinamizar la vida corporativa y mejorar la accesibilidad a la información, se presentan como una apuesta por la actualización y el fortalecimiento institucional.
Un Museo que evoluciona hacia un espacio vivo, accesible y con nuevas narrativas
El programa plantea una profunda transformación del actual Tesoro–Museo, concebido como un espacio que combine tradición, emoción y recursos tecnológicos de última generación. La propuesta arranca con un diseño museístico renovado que permitirá realizar un recorrido cronológico desde la fundación de la corporación hasta la actualidad, acompañado de paneles interactivos, códigos QR y audioguías que integrarán marchas de la Centuria Romana Macarena, interpretaciones de la Sociedad Filarmónica del Carmen de Salteras, saetas, piezas corales, pregones y testimonios vinculados a la propia Hermandad.
La candidatura plantea tres itinerarios temáticos —histórico-artístico, de curiosidades y un tercero de “clave macarena”—, con el objetivo de ofrecer experiencias diversas y accesibles para visitantes, devotos y hermanos. La futura propuesta expositiva incluirá, además, un archivo audiovisual accesible en internet, donde se volcarán materiales gráficos, efemérides y estudios patrimoniales.
Uno de los puntos destacados es la creación de una sala dedicada a la Rosa de Oro, la distinción pontificia concedida por el Papa Francisco, que se presentará mediante materiales documentales, significados históricos y recursos interpretativos adaptados al visitante.
La iniciativa también contempla la puesta en marcha de un “Museo vivo” con exposiciones temporales y la participación de coleccionistas e instituciones. Se prevé reorganizar la distribución del espacio, mejorar la iluminación y reforzar la conservación de las piezas, incluyendo la recuperación de la histórica cristalera que protegía el paso de palio, ahora concebida como una vitrina estanca con sistema de ventilación controlada y luz inferior a 50 lux para proteger bordados y tejidos.
Para garantizar el control y la calidad del proyecto, se designará un director del Tesoro–Museo y se formará una Comisión Permanente Multidisciplinar, que asesorará sobre conservación y ordenación del patrimonio. La Hermandad continuará colaborando con CYRTA e incorporará nuevos acuerdos con organismos como el IAPH.
El plan se completa con una propuesta de dinamización cultural y educativa, que incluye talleres artesanales, encuentros divulgativos, demostraciones de oficios cofrades, visitas para escolares y convenios con la Asociación de Arte Sacro. Además, se estudiará la inclusión del museo en guías turísticas oficiales de la ciudad para ampliar su alcance.
Un Archivo digitalizado, accesible y orientado a la participación
La candidatura considera el Archivo como uno de los ejes principales para la conservación de la memoria de la Hermandad. Por ello, plantea un diagnóstico actualizado del estado del fondo documental, identificando las áreas de trabajo actuales y reforzando el equipo humano mediante la incorporación de nuevos hermanos y el asesoramiento de profesionales especializados.
Entre sus compromisos figura la digitalización completa de los fondos para facilitar su consulta por vía telemática, tanto a investigadores como a hermanos que lo soliciten. Este proceso incluirá la creación de una fototeca denominada “Memorias macarenas”, alimentada por imágenes del archivo institucional y por aportaciones inéditas de devotos.
El proyecto también prevé la difusión periódica en redes sociales de contenidos documentales —fotografías, textos, diseños y materiales significativos— con el fin de dar visibilidad al patrimonio histórico. Se contempla asimismo la digitalización de los boletines previos al Anuario «Esperanza Nuestra», vigentes hasta 2011, que pasarán a estar disponibles para consulta online.
A pesar del impulso digitalizador, el Archivo continuará abriendo sus puertas a quienes necesiten realizar consultas físicas, mediante un sistema de cita previa gestionado por la Secretaría.
Una Secretaría renovada, más ágil y adaptada al entorno digital
La tercera línea de actuación presentada por la candidatura se centra en la Secretaría, responsable de la gestión documental, el censo de hermanos, la redacción de actas, el archivo corporativo, la elaboración de la Nómina de la Cofradía y la preparación de los actos de culto externo. El nuevo modelo se basa en la cercanía, la eficiencia y la modernización de los procesos administrativos.
Se plantea el desarrollo de un sistema interno de comunicación digital que implemente la firma electrónica y reduzca el uso de papel, permitiendo el envío automatizado de documentación al Archivo. Asimismo, se realizará una actualización integral de la base de datos para garantizar una comunicación fluida.
En materia de comunicación externa, la candidatura propone intensificar la presencia visual de la Hermandad en redes sociales con vídeos y reportajes fotográficos diarios. Las consultas de los hermanos tendrán una respuesta garantizada en un plazo máximo de diez días, salvo las que deban elevarse a Cabildo de Oficiales.
El área de Secretaría también prevé el diseño de nuevas orlas para las papeletas de sitio —incluidas las del Rosario, el Vía Crucis y la Estación de Penitencia—, así como nuevos diplomas para los hermanos que cumplan 25 años. El Anuario «Esperanza Nuestra» se ofrecerá además en formato digital, previa solicitud.
Un proyecto global para la preservación del legado macareno
Las propuestas de la candidatura de Fernández Cabezuelo describen un modelo de Hermandad en el que el patrimonio histórico, artístico y devocional se convierte en motor de divulgación, formación y participación. Con un Museo renovado, un Archivo plenamente accesible y una Secretaría modernizada, el programa busca consolidar la identidad macarena y preparar la institución para los desafíos de las próximas décadas.





