La candidatura de Fernando Fernández Cabezuelo presenta un nuevo proyecto patrimonial para la Virgen del Santo Rosario

La propuesta incluye la creación de un terno completo inspirado en bordados del siglo XIX y una renovación integral del ajuar textil de las imágenes marianas de la Hermandad de la Macarena.

La candidatura a Hermano Mayor de la Hermandad de la Macarena encabezada por Fernando Fernández Cabezuelo ha anunciado un ambicioso proyecto artístico que busca preservar y enriquecer el patrimonio textil de las Sagradas Titulares de la corporación. La iniciativa contempla el diseño y ejecución de un terno completo para Nuestra Señora del Santo Rosario, compuesto por saya, manto y túnica para el Niño Jesús Dormido, además de otras actuaciones destinadas a reforzar la conservación y singularidad de los enseres marianos.

Revalorización del ajuar y conservación patrimonial

El origen de esta propuesta parte de una realidad conocida entre los hermanos: la Virgen de la Esperanza suele lucir el manto celeste diseñado para la Virgen del Rosario, estrenado el 28 de mayo de 1964 durante el Triduo preparatorio de la Coronación Canónica. Este manto, aunque de gran valor histórico, presenta diferencias de proporción con la Dolorosa, al resultar corto para ella y, en sentido contrario, demasiado largo cuando la Virgen del Rosario utiliza piezas del ajuar de la Esperanza.

Ante esta situación, la candidatura de Fernández Cabezuelo propone poner fin a la cesión de prendas entre ambas imágenes, evitando así tensiones y adaptaciones que puedan comprometer la óptima conservación del patrimonio textil. El plan incluye la ampliación de los ajuares de camarín tanto de la Virgen de la Esperanza como de la Virgen del Rosario, con diseños exclusivos y adaptados a las características de cada una.

Un nuevo terno inspirado en la tradición bordadora del siglo XIX

El nuevo conjunto para la Virgen del Rosario tomará como referencia las técnicas y motivos ornamentales del siglo XIX, evocando el refinamiento de Francisca de Paula Zuloaga Sánchez, Manuel María Ariza Campelo y Patrocinio López García, artistas reconocidos por su minucioso trabajo floral y su dominio del bordado vegetal.

La candidatura plantea confeccionar el terno sobre un tejido blanco con matices melados, un tono inédito en los mantos bordados de la Hermandad, que evocará la pureza y virginidad de la Virgen María. El diseño incluirá una guardilla o cenefa perimetral de amplias proporciones, mientras que el campo central se cubrirá con una delicada profusión de flores simbólicas alusivas a la Virgen, al Rosario y al barrio macareno, de raíz hortelana.

Entre las especies representadas figurarán rosas, emblema directo del rezo del rosario —cada Ave María como una flor ofrecida—, además de azucenas, jazmines, geranios, tulipanes, violetas, claveles y caléndulas, componiendo un conjunto de gran riqueza cromática y espiritual.

Intervenciones complementarias y nuevas piezas de camarín

Junto a la creación del terno, el proyecto prevé sustituir la blonda perimetral del manto rojo procesional de la Virgen del Rosario —obra de Juan Manuel Rodríguez Ojeda en 1914— por otra de mayor riqueza artística y técnica, preservando la esencia de la pieza original.

Asimismo, la candidatura propone renovar parte del ajuar de camarín, sustituyendo los mantos de menor calidad por nuevas obras de seda espolinada o brocatel de realce, tejidos nobles que rememoran las antiguas estampas de las Glorias sevillanas.

Un compromiso con la identidad artística de la Hermandad

Todas las actuaciones anunciadas por el equipo de Fernández Cabezuelo se inscriben en un plan integral de puesta en valor del patrimonio textil de la Hermandad, guiado por criterios de conservación, coherencia estilística y respeto histórico.

El proceso, según se detalla en la propuesta, estará supervisado por asesores artísticos acreditados, garantizando la fidelidad estética y la excelencia técnica de cada intervención.

Con esta iniciativa, la candidatura subraya su compromiso con el enriquecimiento patrimonial y la proyección artística de la Hermandad de la Macarena, reafirmando el valor devocional y simbólico de la Virgen del Santo Rosario como una de las imágenes más queridas de su corporación.