La candidatura de Roberto Olmedo sopesa trasladar las Funciones Principales de la Hermandad de Jesús Despojado a la Parroquia del Sagrario dentro de un ambicioso plan de cultos y formación

Una propuesta integral que refuerza la vida espiritual y el compromiso formativo como ejes vertebradores del proyecto de futuro para la Corporación de Molviedro

La candidatura encabezada por Roberto Olmedo a Hermano Mayor de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Despojado de sus Vestiduras ha dado a conocer un sólido y estructurado programa centrado en el fortalecimiento de dos pilares esenciales para la vida cofrade: los cultos y la formación cristiana.

El proyecto, diseñado para renovar la dimensión espiritual de la corporación del Domingo de Ramos, propone medidas que buscan tanto incrementar la participación como elevar la dignidad litúrgica y el nivel formativo de sus hermanos, configurando un horizonte pastoral de mayor profundidad y compromiso eclesial.

Cultos: solemnidad, participación y excelencia litúrgica

En el ámbito cultual, una de las propuestas más destacadas es el estudio del traslado de las Funciones Principales a la Parroquia del Sagrario, templo de honda raigambre sevillana y marco privilegiado que permitiría una celebración más solemne, participativa y acorde a la significación de dichos cultos dentro del calendario anual de la hermandad.

La candidatura también contempla el fomento de la implicación activa de los distintos grupos que conforman la hermandad en las celebraciones litúrgicas, subrayando que los cultos deben vivirse como auténticos espacios de comunión y crecimiento espiritual.

Además, se propone una revisión integral del reglamento del cuerpo de acólitos, con la finalidad de garantizar su adecuada formación, orden interno y responsabilidad litúrgica.

Formación: catequesis, diálogo y maduración en la fe

En el plano formativo, el programa plantea la implementación de sesiones previas a la jura de reglas para nuevos hermanos, con el objetivo de que comprendan plenamente la naturaleza de su incorporación y el compromiso de fe que esta implica.

Asimismo, se estudia la posibilidad de ofrecer en el seno de la hermandad catequesis preparatorias para el sacramento de la Confirmación, facilitando así que los hermanos más jóvenes completen su iniciación cristiana en un contexto cercano y comunitario.

El proyecto formativo se completaría con un plan anual de actividades, abierto a todos los hermanos, que incluirá conferencias, mesas redondas y talleres sobre temas de actualidad eclesial, espiritualidad cofrade y doctrina de la Iglesia. También se contempla un programa específico de formación litúrgica para acólitos, que les permita conocer a fondo el rito al que sirven y desempeñar su labor con conocimiento y reverencia.

Una hermandad que celebra, se forma y crece unida en la fe

La candidatura de Roberto Olmedo apuesta por un modelo de hermandad que se nutra de la celebración cuidada de la liturgia y de una formación sólida y viva, en la convicción de que solo desde una fe consciente y madura es posible avanzar como comunidad cristiana.

«Vosotros sois la luz del mundo; no se puede ocultar una ciudad situada en la cima de un monte» (Mt 5,14). Con esta cita evangélica como horizonte espiritual, el proyecto se presenta como una llamada a crecer en santidad, conocimiento y servicio fraterno, desde el corazón mismo de la hermandad.