Nos encontramos ya a expensas de nuestro tiempo. A algunos no le ha gustado la reafirmación como capataz del que estaba, pero, se van a tener que aguantar.
Cómo echo de menos a mi Carlos en Concepción, pues claro, mi Alfonso Amate en la Paz, pues también. Y a Berrocal donde nunca tuvo que desaparecer, delante de Humildad, y así… podemos seguir y seguir.
Cuánto fantoche animado y sin cuidado en cada vez que nos hemos ido a ver si rescataba a esa Hermandad, y no, sigue siendo un desastre.
Se discute ya hasta a Curro en su Hermandad, a David en los mentideros, ya no gusta ésta y otra forma, porque es que ahora se han dado cuenta que David no baila aguas, no quiere acuáticos cofrades.
Total, que se ha ido Javier de Santiago. Menos mal, me han dejado a Cervantes. Hay algunos nuevos que te preguntas de donde han salido, y otros, de dónde han mal aprendido.
Se viene, viene, viene fuerte lo que llega, y esperemos que el amigo Alarcón por fin de su paso al frente. Que Juan Carlos calle esos murmullos en las calles.
Que Francisco, capataz descubierto parece por la Hermandad del Nazareno, haya sido solo por capataz, es para que se lo mire la Córdoba cofrade, pues «Sony», al igual que el muñequito de videojuegos, se ha amoldado a lo que su sueño le ha venido en gana. Lo ha revolcado, lo ha hecho fallar niveles, pero seguir avanzando. Sony es mucho Sony, pero ha elegido un equipo más o igual experimentado que él, de amigos por supuesto, que podrán ser los Luigi & Mario de las consolas, o pajas mentales de algunos comparando su hoy, su mañana, o lo que sea.
Me faltan muchos amigos, me faltan mis capataces, menos mal que me quedan mis imágenes, y mi patriota, mi Martín Almoguera de misión, costalero referente, que al igual te defiende la nación, que te marca un izquierdo por delante, y siempre va de frente.
Vuelve pronto amigo, ya, poquito te queda, te espera tu Hermandad, la de mi madre, la de los Berrocal, la de el calvito de arriba, y la de la más guapa, esa Niña morena que se llama Pepi y que pase lo que pase, nunca se prestará a lo que diga el sinvergüenza del Vaticano, pues ella, pone todo lo que tiene, que es su hijo a favor de la humanidad, no de un costal, ni dek fraude comunista papal.
Tu madre da esa sonrisa cuando por ti es de preocupación, no está dispuesta, ni ella, ni nadie, a otro y un nuevo fraude.
(Vuelvan todos los que fueron, y Dios los mantenga bajo su mano, defensores de la vida y las civilizaciones civilizadas, y muchísima fuerza al pueblo de Israel)





