La cofradía más sevillana de Barcelona

Es la década de los sesenta en Barcelona. En aquellos años muchos sevillanos tuvieron que emigrar a Cataluña para buscar trabajo y un grupo de ellos, devotos de Nuestra Señora de la Esperanza Macarena decidieron rendir cultos a la imagen mariana más popular de Sevilla en tierras catalanas.

Estamos ante la Hermandad de Barcelona más sevillana. No sólo porque tiene como titulares a la Esperanza Macarena y a Nuestro Padre Jesús del Gran Poder. Sino porque muchos enseres de su patrimonio vienen de la capital andaluza, algunas incluso con un amplio pasado en nuestras cofradías. Éstas fueron donadas por tres hermandades sevillanas que ayudaron a levantar la devoción a María en Barcelona a través de esta Hermandad.

Para la primera salida procesional el Viernes Santo de 1966 se adquirió el antiguo palio de María Santísima de la O. Esta pieza fue utilizada por la cofradía trianera entre 1931 y 1956. Era de recortes con aplicaciones e inspiración mudéjar bajo el diseño de Francisco Farfán Ramos. Este palio esconde una de las historias más tristes de la cofradía trianera, el cual fue arrollado por un tranvía en 1943. Antes de viajar a Barcelona se restauró en el Convento de Santa Isabel de Sevilla. Actualmente, la hermandad catalana utiliza este palio para los cultos ya que en la Semana Santa de 2005 adquirió un nuevo palio que sigue un sello sevillano.

Asimismo el resto del paso de palio tuvo otras incorporaciones de este arrabal como las antiguas jarras y la parihuela de la Virgen del Patrocinio de la Hermandad del Cachorro. El resto del palio se completó también en Sevilla con unos nuevos varales trabajados en el Taller de Villareal.

  • Pero no sólo estas joyas viajaron de Sevilla a Barcelona para esta cofradía. La Hermandad de la Macarena cedió su antigua candelería y cruz de guía, y una toca de sobremanto. Incluso en la primera salida procesional la Virgen fue paseada por costaleros de sevillanos. En 1971 esta hermandad planteó incorporar una imagen cristífera a su cofradía. Dado el gran número de hermanos emigrantes andaluces decidieron dar culto a Nuestro Padre Jesús del Gran Poder, la mayor devoción de Sevilla junto a la Esperanza Macarena.

Tras pedir permiso a la Hermandad de la Plaza de San Lorenzo, se encargó una talla inspirada en la imagen sevillana al escultor barcelonés Julio Pérez Ripoll. Un año más tarde, la imagen del Gran Poder salió por primera vez a las calles de Barcelona y con un paso también sevillano. Se trataba de las antiguas andas doradas de canastilla barroca de la Hermandad de la Santa Vera-Cruz, Santo Entierro y Nuestra Señora de los Dolores de Utrera.

Todos los Viernes Santo a partir de las cinco de la tarde podemos ver en Barcelona una pequeña representación de la Madrugá Sevillana. Nazarenos con los mismos hábitos de los hermanos del Gran Poder y de la Macarena salen por las calles del conocido barrio gótico para mostrar a la Ciudad Condal el fervor hacia Nuestro Padre Jesús del Gran Poder y Nuestra Señora de la Esperanza Macarena.