La Junta Superior del Consejo General de Hermandades y Cofradías de la Villa de Osuna, reunida en Cabildo de Oficiales en su sede de la Cilla del Cabildo, ha decidido otorgar la Mención de Honor a la Congregación de las Hermanas de la Cruz de la Villa Ducal, en reconocimiento a su labor histórica y al compromiso social que mantiene con la comunidad local.
Con más de ocho décadas de presencia en Osuna, esta congregación de monjas de clausura ha desarrollado un trabajo singular, caracterizado por la dedicación al cuidado de los ciudadanos y una ayuda constante a las hermandades y cofradías, siempre desde la discreción y con la mirada puesta en el Señor. Su acción, aunque generalmente silenciosa y privada, ha marcado un legado de generosidad y entrega que merece un reconocimiento público.
Desde sus primeros registros en 1939, las Hermanas de la Cruz han centrado su labor en el auxilio de los más necesitados: pobres, enfermos, niños, huérfanos o personas sin hogar, así como a todo aquel que solicita su asistencia material o espiritual. Su misión, fundamentada en el ejercicio de la caridad y el amor desinteresado, refleja plenamente los fines que motivaron la creación de la congregación.
Actualmente, la congregación continúa siendo un referente de fe y servicio, abrazando la Cruz y manteniendo abiertas sus puertas a la sociedad, en un ejercicio constante de humildad, pobreza y dedicación, donde la verdadera recompensa es la satisfacción del deber cumplido hacia los demás.
La entrega de esta distinción tendrá lugar en el Acto de Glorias que el Consejo General celebrará a comienzos de enero, ocasión en la que también se presentará el cartel de las Glorias de Osuna, y en la que se espera que la sociedad local muestre su apoyo a una congregación que constituye un pilar esencial en la vida espiritual y social de la Villa Ducal.





