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El viejo costal, 💙 Opinión

La continuidad inexplicable

En el transcurso de una cena de amigos, sale a la altura del segundo plato, como no, la nueva candidatura de nuestra Agrupación de Cofradías, y los comensales manifiestan casi por unanimidad lo acertado de la candidata que se presenta, conocida de algunos de los que compartimos pan y mesa, además de una pasión incuestionable por nuestra Semana Santa.

Pero todos los comensales coinciden en cómo la entidad encargada de la representación de las Hermandades y Cofradías de Córdoba carece de una diversificada representación dentro de su Junta de Gobierno.

Comenté que Olga Caballero ya había iniciado una ronda de reuniones con parte de los miembros de su equipo con las hermandades cordobesas para ser conocedora de primera mano de sus inquietudes y que en la actualidad se encuentra aún fraguando su proyecto que será presentando en un breve plazo de tiempo.

Una acción que le engrandece, pero volviendo a la mesa de la señalada cena, todos coincidían que al ser tanto candidata como componentes provenientes de la anterior junta de gobierno, Olga creo recordar que ocupaba el cargo de Vicepresidente de las Hermandades de penitencia, la mayoría de los que nos van a dirigir son los mismos que estaban y salvo alguna mínima excepción, los mismos componentes garantizan la continuidad en la forma de proceder de éste órgano de representación.

Se desató un debate, de los que podemos clasificar como de “consejo”, sobre lo necesario que es que este representativo órgano sea eso representativo, que dentro de sus componentes debería de haber representantes de todas y cada una de las hermandades de nuestra ciudad, evitando que unas pocas hermandades copen la totalidad de la representación de todas, y menos aún que prevalezcan los mismos mandato tras mandato, la más de las veces, ocupando las mismas responsabilidades, que lo único que nos aportan es el temido “más de lo mismo”, poca renovación y una constante repetición de rancias posturas.

Necesita una renovación profunda, según los contertulios, una renovación desde el fondo, y señalaban algunos, que el momento es ahora dónde se proyectan unos nuevos estatutos, pidiendo la mayoría representación igualitaria de todas las cofradías cordobesas, igual en número y componentes.

Una inyección de ideas nuevas, que eliminen la quietud de las de siempre, y señalamos muchos que es una arriesgada postura, novedosa sí, pero de riesgo.

Alguno de los que allí cenaban brindó por la andadura de Doña Olga, y yo levanté mi copa, bebí y dejé que los taninos riojanos bañasen cada rincón de mi boca y volviendo a dejar mi copa, mirando las lágrimas del añejo vino, añejo pero favorito, repasé mentalmente todo lo hablado, volví a beber, y como siempre en unas cosas estoy de acuerdo en otras no, terminé mentalmente este brindis deseando que sea Olga además de la primera mujer que obtente este cargo, sea la persona que traiga de sus manos una Agrupación de Cofradías con una representación igualitaria, todas iguales, todas dignas de estar representadas equitativamente en este órgano de unión.

Dejé mi copa, y manteniendo ese sueño, más que realidad, en la mente seguí oyendo las siguientes aperturas de otros temas, otros debates, otros asuntos, pero eso si siempre con el mismo vino.

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