La contracrónica | No sabemos andar

Córdoba vive un Domingo de Ramos adelantado (y retrasado)

La jornada inaugural de la Semana Santa de 2026 ya es historia y, en el caso de Córdoba, ha dejado varias claves a tener muy presentes de cara a futuro, sobre todo, cuando se reúnan las hermandades del día para discutir el orden de paso por carrera oficial.

Tras varios años en que el Huerto pidió ser primera, este dejó el último puesto para pasar al segundo, tal vez valorando el bienestar del nazareno, que trabaja al día siguiente. Y, seguramente, hayan ganado calidad de penitencia (vaya antítesis), pero a costa de la Hermandad del Amor, cuyo palio se comió una hora de retraso al salir de carrera oficial.

El Huerto entró en hora, pero su discurrir no debió ser del todo bueno por el recorrido común, puesto que el Rescatado, pese a llevar la cruz de guía pegada al palio de la Candelaria ya entró diez minutos tarde. Y pese a que Vera Cruz estaba esperando a su hora y que la Esperanza entró a fila de tres, eso solo sirvió para que la cosa no se disparase.

Lo sucedido, más lo visto en otros puntos (como la propia Esperanza con los nazarenos del tramo del Señor de cinco en cinco metros y los del palio pegados), es la prueba de que el andar -en líneas generales- es bastante mejorable, máxime cuando los cortejos en Córdoba no es que se cuenten por miles precisamente.

Tampoco es alentador que se procesione con la toca de una Virgen con un agujero, ni que una buena banda, con la armonía muy bien trabajada, adolezca de una cuerda de cornetas a la altura de lo que se espera o se le debe exigir. 

Ni que haya cofradías con pasos en carpintería pura, tras décadas y décadas y palios lisos per secula. Si bien, ejemplos como el del Dulce Nombre de Vera Cruz o el inicio prometedor del de la Esperanza, además del ya consolidado de la Candelaria muestran que el avance está ahí y que ese es el camino.