La copia emparedada de Jesús de la Pasión

El mundo de las cofradías siempre ha sido proclive a envolverse en atmósferas de leyendas. Imágenes que supuestamente no habría sido destruidas durante la guerra civil, copias que se encontrarían en paradero desconocido… No así la de Nuestro Padre Jesús de la Pasión, que se halla en San Juan de Dios, frente a la sede canónica de esta corporación del Jueves Santo.

La hemeroteca nos muestra que esta información, que por aquel entonces fue uno de los temas más comentados incluso fuera de las cofradías –ni qué decir dentro de las mismas-, fue revelada por Diario de Sevilla. Corría el 17 de febrero de 2008 cuando un titular dejaba poco margen de duda “La copia de Pasión está emparedada en San Juan de Dios”. Firmada por Carlos Navarro Antolín y Diego J. Geniz, recogía detalles sobre una copia que se realizara sobre el Nazareno.

El hecho de querer guardar una copia de una imagen no es nada extraño. Como ambos refieren, ya en 1985 se realizó una copia del Gran Poder. Todo el cuerpo excepto la cabeza, de la que Antonio Illanes realizó un vaciado en los años 50. Una copia, por tanto, completa, que se encuentra cerca del tesoro, en las dependencias de la hermandad. Aquello sucedió en 1985, antes de la intervención que los hermanos Cruz Solís e Isabel Pozas llevaron a cabo.

La copia de Pasión sucedió en 1995 pero habría que esperar hasta 2008 para conocer este capítulo. Dos imágenes capitales de la Semana Santa unidas por un mismo experto, García Romero. Este, propuesto por Álvarez Duarte, quien defiende que se realizan copias de seguridad de las imágenes, tardó cuatro días en realizar un vaciado de la imagen. En cuanto respecta al Nazareno de Martínez Montañés, el trabajo se realizó de noche, siendo la imagen recubierta de una pasta. Al amanecer, cuando el molde estaba seco, se rellenó a su vez de una nueva pasta. Al desprenderse del molde, quedó una copia fidedigna del titular de Pasión. Los moldes, para evitar copias, fueron destruidos, dando fe de ello un notario llamado para tal ocasión.

Los meses siguientes la polémica seguiría los pasos del hermano mayor, Carlos Piñar Parias. No cesando las preguntas sobre este hecho, en el boletín de la corporación, se recogió en mayo la carta que Javier Criado, ex hermano mayor, le entregó, donde se refería a este capítulo: «La copia, que es idéntica a la original en toda la escultura y peana, salvo en la encarnadura que no tiene tal terminación para identificar a simple vista el original y la copia, fue realizada según protocolo notarial, al igual que la destrucción de moldes para que exista la posibilidad real de mantener la fisonomía exacta del Señor aún después de por los motivos que fuera (hundimiento, fuego, etcétera) pudiera desaparecer, el Señor no lo permita, la imagen original. Estos hechos son perfectamente conocidos por todos y cada uno de los miembros de mi primera junta de gobierno, así como los de la junta consultiva, ya que a todos les pedí opinión sobre la conveniencia o no de la realización de la copia». Conocimiento de ello tuvieron, además del hermano mayor y el teniente hermano mayor, Carlos Amigo Vallejo, por entonces cardenal arzobispo de Sevilla y el vicario general de la diócesis.

El hermano mayor por aquel entonces, Carlos Piñar Parias, aseveró al respecto que “Sólo os puedo decir que conociendo al hermano mayor y a prácticamente todos los miembros de aquella junta de gobierno que tomó la decisión de hacer la copia, decisión que se toma después de una restauración, llego a comprender la decisión tomada en noviembre de 1995, aunque a veces deberíamos entender los miembros de las juntas de gobierno cuáles son las atribuciones delegadas por el cabildo general de la Hermandad”. Con la publicación de este documento, la hermandad ponía punto y final a las especulaciones. La carta, recogía además las palabras al respecto de Javier Criado, quien expuso que lo mejor sería hacerlo público ya que este oscurantismo “es finalmente contraproducente e incide negativamente así como en mi opinión personal de que todos los hermanos tienen derecho a saberlo. Incluso los devotos”.

Las otras copias

Además de la del Gran Poder, existen otras copias confirmadas por los expertos que las realizaron. Es el caso de la Esperanza de Triana. Antes de la restauración que Álvarez Duarte llevó a cabo en 1989, el imaginero puso como condición realizar una mascarilla en marmolina del rostro de la dolorosa, que posee la corporación de la calle Pureza, para demostrar en un futuro que “en ningún momento de la restauración se empleó la gubia”. En esta ocasión, estuvieron presentes Juan Martín, párroco de Santa Ana, Ángel Olavarría, notario, Fernando Morillo, vestidor de la Esperanza de Triana, y la junta de gobierno de aquel entonces. En otra ocasión, Álvarez Duarte fue testigo de cómo Francisco Buiza ejecutó una copia en escayola del San Juan de la hermandad de la Amargura.

Más de una vez se ha hablado del conocido como “Cachorro del cementerio”. Se encuentra en el panteón de Aníbal González una copia realizada por Eduardo Muñoz Martínez y policromada por Cayetano González, sobrino del afamado arquitecto. Previa autorización de la hermandad, se realizó una copia a la que algunos se han referido como la que fue alcanzada por las llamas en el incendio que sufrió el templo el 26 de febrero de 1973. Tras ser rescatado el crucificado, los hermanos Cruz Solís se encargaron de su restauración.

También hubo quien pensó en que se había realizado una copia durante la restauración. Al respecto, afirman que “del Cachorro no se ha hecho copia. No es por nada, sino porque cuando lo restauramos después del incendio tuvimos que buscar muchas de las referencias que habían desaparecido”.

¿Original o copia?

Si hay una razón por la que Javier Criado recomendó al hermano mayor de por aquel entonces hacer pública la existencia de una copia de Jesús de la Pasión esa es la de evitar rumores y polémicas. Revelando este hecho, se despejaba toda duda sobre si la que realmente está en Pasión es la misma que tallara Martínez Montañés o es realmente la copia. Incluso se cernía la duda sobre si el Nazareno que va cada Jueves Santo sobre el monumental paso de plata es el auténtico o no.

Aunque parezca extraño, hay imágenes que recorren Andalucía en Semana Santa que son copias. Es el caso de Nuestro Padre Jesús del Perdón, de la granadina hermandad de la Aurora. En 1982, la talla original de Diego de Siloé fue sustituida por una copia que siguió el procedimiento conocido “por puntos”, obra de Antonio Barbero Gor. La anterior, desde entonces, se encuentra en la parroquia de San José.

Las nuevas técnicas

Hoy en día asistimos a informaciones que recogen copias realizadas a multitud de sagradas imágenes. No sucede igual cuando en 2008 saltó la noticia, pero ya sea porque son distintas técnicas o por la proliferación de las copias, no es un tema que suela debatirse. Los nuevos procedimientos vienen a utilizar el 3D. El Cristo de la Buena Muerte, de Los Estudiantes, la Virgen de la Victoria de las Cigarreras, y los titulares de la Amargura, la Paz o los de la hermandad de Las Escuelas, de Baeza, son un ejemplo de ello. Algunas corporaciones han apostado tanto por las nuevas tecnologías que incluso han realizado copias de los pasos y enseres con los que cuentan.