La Virgen de la Candelaria ha protagonizado una brillante salida extraordinaria que quedará enmarcada en la historia de la corporación de San Francisco y, por extensión, de toda la Córdoba Cofrade. Después de la histórica Misa de Aniversario vivida entre los muros del templo catedralicio a primera hora de la tarde, con algo más de diez minutos de retraso respecto al horario preestablecido, se abrió la Puerta de las Palmas para que la cruz de guía que abría el cortejo de la cofradía comenzara su peregrinar por el itinerario de regreso a San Francisco, concebido para esta procesión única e irrepetible.
Tras el cortejo que anunciaba la llegada de la Madre de Dios, conformado por más de un centenar de hermanos con cirio y representaciones de algunas hermandades, los ciriales vaticinaron la llegada de la Niña de Antonio Rubio. El exorno floral del paso de palio, que lucía de un modo espectacular, merced al flamante palio recien terminado por Joaquín Salcedo, que salió a la calle gobernado por la incombustible maestría de Luis Miguel Carrión Huertas «Curro» y su equipo, estaba realizado en tonos rosas crema y fundamentado en el clasicismo al que nos tiene acostumbrados la cofradía de la Axerquía.
Tras el exquisito discurrir por el Patio de los Naranjos, a los sones de «Bajo tu Amparo», «Coronación de la Macarena», «Macarena» de Cebrián y «Estrella Sublime», interpretadas por la Banda de Música Tubamirum , de Cañete de las Torres, y el vibrante discurrir por el eje Deanes-Conde y Luque, envuelta en una ingente marea de cordobeses, se vivió uno de los momentos álgidos de la noche, en la puerta de Santa Victoria donde, en loor de multitudes, se estrenó en la calle el nuevo himno a María Santísima de la Candelaria, Dulce Virgen Candelaria, compuesto por María Jesús Amaro Luque con letra de Rafael Fernández Bretones y adaptación de María José Horcajada Cabrera. Previamente, al término de la solemne misa en la Catedral, el himno fue estrenado e interpretado por el coro y el organista del Cabildo Catedral.
Pero, como indicábamos, el estreno en la calle fue interpretado por la Escolanía del colegio Santa Victoria que lo incluyó dentro de la marcha «Dulce Virgen Candelaria», acompañada por la formación musical cañetera. Un momento que quedará grabado en la retina de todos los cofrades del Huerto.
Cuando la noche iba camino de ser madrugada la Virgen luminosa de la Axerquia, que vestía su saya blanca, dispuesta en perfecto contraste por su incandescente manto rojo, se adentraba en las calles de su barrio. Muy emotiva fue la petalada que ofrandaron a la Virgen en la calle Fernando Colón, minutos antes de su retorno al templo fernandino que la cobija, por los patios de San Francisco, creando una estampa nueva en la Córdoba Cofrade. Un momento que dio sentido a los 50 años de su presencia entre todos sus hermanos y poniendo el punto final a una enriquecedora salida extraordinaria que ha logrado que la ciudad de San Rafael vuelva a enamorarse de la Candelaria.

















































































