La Virgen de los Desamparados ha presidido una procesión triunfal por el corazón de la ciudad
El barrio del Parque se ha vestido de gala para acompañar por el centro de Sevilla a su Virgen de los Desamparados.
La imagen dolorosa regresaba en la tarde de este sábado del Pregón de las Glorias que presidió ayer en la Iglesia del Salvador.
Uno de los protagonistas fue el tiempo, que amenazó la salida de la procesión por las precipitaciones que caían del cielo desde la mañana.
La tarde fue distinta y las nubes respetaron la salida de la patrona de Alcosa minutos después de las cinco de la tarde.
Nuestra Señora de los Desamparados lucía un conjunto de manto y saya burdeos, e iba exornada con flores de tonalidad rosa al igual que ocurriera en el traslado de ida el pasado jueves.
El cortejo recorrió Francos y Argote de Molina (Cuesta del Bacalao) para salir a la Catedral, donde visitó a la Virgen de los Reyes, Patrona de la Archidiócesis, tras acceder por la Puerta de Palos.
Tras este momento bellísimo de recogimiento y oración, la comitiva avanzaba por las naves catedralicias para salir a la Avenida de la Constitución por la Puerta de San Miguel.
Seguidamente llegaría otro de los momentos culmen de la procesión con el saludo a la Corporación Municipal en el Ayuntamiento, la cual estaba presidida por el alcalde, José Luis Sanz Ruiz.
Finalizado el itinerario institucional, llegaban instantes de mucha emoción con el periplo por templos muy significativos para la corporación letífica como el Convento de San Buenaventura, donde les esperaba la Comunidad de Frailes Franciscanos, misma orden a la que pertenece la Hermandad de la Virgen de los Desamparados.
La corporación también ha saludado a la Hermandad del Museo a su paso por la Plaza del mismo nombre, a la Parroquia de San Vicente (donde se haya otra imagen con la advocación de Desamparados, filial de la valenciana) y a la Hermandad de la Vera Cruz, que comparte también el carisma franciscano.
La música ha sido otra de las notas destacadas de esta salida, con el excelente acompañamiento de la Banda Municipal de la Puebla del Río, que ha dejado estampas bellísimas junto a la Virgen de los Desamparados en distintos puntos del itinerario con un repertorio clásico y muy rico.
La procesión continuaba por el barrio de San Vicente, visitando el Convento de las Reverendas Madres Capuchinas de Santa Rosalía, la Basílica del Gran Poder y la Parroquia de San Lorenzo, adentrándose al filo de las diez y media de la noche en las últimas calles antes de regresar a su sede temporal, la Iglesia de San Antonio de Padua.
La entrada en el templo, pasadas las once y media de la noche, ha sido muy especial, no solo por todo lo experimentado en apenas cuarenta y ocho horas, sino del mismo modo por el reencuentro con las imágenes de la Divina Pastora y de los Titulares del Buen Fin, las dos corporaciones que la han acogido en este histórico día.
Finalizaba para los hermanos de los Desamparados y para los vecinos de Alcosa unos días para el recuerdo llenos de vivencias preciosas que seguro quedarán grabadas en su retina por muchos años.










































