La crónica | El palio carmelitano iluminó el centro de Sevilla

Una gran multitud volvió a arropar la procesión durante todo el recorrido

La Virgen del Carmen de la sevillanísima Parroquia de Santa Catalina ha vuelto a recorrer las calles del Casco Histórico en el día de su onomástica.

Como es costumbre, la imagen cruzaba el dintel del centenario templo cobijada en su precioso palio de plata, meciéndose con valentía al son de la cintura de los costaleros.

La cuadrilla realiza un año más un esfuerzo sobrehumano, desafiando a las altas temperaturas registradas durante la jornada en la ciudad.

Y con la Madre del Carmelo, sonaba la música de la mano de la Banda Ciudad de Dos Hermanas, quien ha acompañado a la imagen durante todo el itineario.

También ha estado presente la Sevilla cofrade, que ha cumplido con su cita carmelitana arropando a la devoción gloriosa y llenando las vías por donde iba a pasar el cortejo.

El recorrido, cuidadosamente elegido, ha incluido puntos tan hermosos como Doña María Coronel, Sol, Matahacas o la Plaza de San Román.

En ellos se esperaba con emoción y cariño a la Reina y Hermosura del Carmelo con la noche presente y toda la candelería encendida, la cual destacaba el curioso exorno floral compuesto de gladiolos, liliums, claveles, celosías, verónicas, cártamo, flor de arroz y helechos de cuero.

Pasada la medianoche, la Virgen regresaba a casa llena del cariño de su gente, un afecto reflejado en los aplausos, los vivas, las petaladas y la emoción contenida en tantos rostros que ya cuentan los días para volver a acompañarla por las calles de la capital andaluza.