La crónica | María Auxiliadora Coronada ilumina Córdoba con su procesión entre historia, música y devoción

El legado de Don Bosco y la devoción arraigada en el alma cordobesa

Cuando Juan Melchor Bosco se encomienda a María Auxiliadora y la instituye como protectora de sus colegios, quizás no podía imaginar que esta advocación se convertiría en un símbolo perenne y protector de incontables generaciones de niños, que crecen entregados y rendidos a sus plantas.

La imagen de Utrera fue bendecida por él mismo, tal y como evoca Paco Román en su columna, y la de Córdoba, por su parte, se lleva impresa en el alma de cada uno de esos niños, para quienes cada mayo constituye un auténtico oasis espiritual y vital.

Bajo esta premisa innegociable, María Auxiliadora cruza la portería del Colegio Salesiano, abrazando a todos sus alumnos y actualizando el mensaje, siempre vigente, de Don Bosco. La Virgen recorre su barrio, que en otro tiempo fue su propio colegio, guiada por su capataz, Jesús Ortigosa.

Con la mecida exacta, cada acorde musical se convierte en un juego y en una lección; en un reflejo de la vida misma que transcurre, incluso cuando el cuerpo presente del amigo aún está caliente. En esta jornada, se le implora que cuide a la comunidad, que auxilie en este valle de lágrimas y que inspire a todos a ser buenos cristianos y honrados ciudadanos.

Una procesión que congrega fe, historia y arte en el barrio de San Lorenzo

Con estos sólidos fundamentos, Córdoba ha vivido uno de los momentos más intensos y jubilosos del calendario salesiano con la esperada salida procesional de María Auxiliadora Coronada, celebrada este sábado en consonancia con su festividad litúrgica.

Esta cita, de profundo arraigo popular en el barrio de San Lorenzo, ha destacado por la singular presencia del nuevo obispo de la diócesis, monseñor Jesús Fernández González, quien ha presidido su primer culto público en la ciudad apenas horas después de su solemne toma de posesión en la Santa Iglesia Catedral.

La celebración eucarística ha dado comienzo a las 20:00 horas en el Santuario de María Auxiliadora, sede espiritual de la Asociación cordobesa. Al término de la misa, pasadas las 21:30 horas, la imagen ha salido desde el colegio salesiano para recorrer las históricas calles del barrio, iniciando su itinerario por Santo Domingo Savio y María Auxiliadora y San Lorenzo, donde una esplendorosa petalada ha recibido a la Virgen.

Desde ese punto, el cortejo ha transitado por Arroyo de San Rafael, Buen Suceso, Yerbabuena, San Agustín, Montero, plaza San Juan de Letrán, Frailes y plaza Cristo de Gracia, culminando en la calle María Auxiliadora, donde la Virgen ha entrado en el santuario pasada la medianoche.

Han sido cientos los fieles y alumnos del Colegio Salesiano quienes han inundado las calles por las que ha discurrido la Virgen, dejando constancia del incalculable caudal de devoción mariana que esta advocación despierta en Córdoba, reafirmando así la perdurabilidad y arraigo del culto.

Música y estrenos que enriquecen la devoción cordobesa

El acompañamiento musical ha corrido a cargo de dos formaciones de reconocido prestigio: la Banda de Música María Santísima de la Esperanza, que ha ofrecido un repertorio exquisito, perfectamente acorde con la idiosincrasia de esta advocación, y la Banda de Cornetas y Tambores Caído-Fuensanta, que ha puesto sus sones tras el juvenil paso de San Juan Bosco.

El capataz del paso de la Virgen ha sido Jesús Ortigosa, mientras que el de San Juan Bosco ha correspondido a David Martínez Leal.

Cabe destacar que el paso de la Virgen ha estrenado cuatro jarras, obra del taller sevillano de orfebrería de Antonio Santos, un detalle que añade esplendor y solemnidad al cortejo.

Sin duda, uno de los momentos más emotivos de esta procesión ha sido el estreno absoluto, a la salida de la Virgen, de la marcha procesional “Auxiliadora”, una composición original dedicada a la Santísima Virgen bajo su advocación salesiana.

Este significativo estreno corresponde al joven compositor Iker García, quien ha sabido plasmar en música la ternura, la grandeza y la devoción que María Auxiliadora suscita en la ciudad de Córdoba.

La pieza, interpretada por la Banda de Música María Santísima de la Esperanza, se distingue por su corte solemne y su riqueza melódica, concebida expresamente para este día festivo como una ofrenda sonora a la Titular de la Asociación.

Con esta incorporación al patrimonio musical mariano de Córdoba, la procesión de 2025 ha quedado marcada por el debut de una obra que aspira a perdurar en el repertorio de las bandas cofrades y a convertirse en un emblema sonoro indiscutible de la devoción cordobesa a María Auxiliadora.

Reina Salesiana

Y así, bajo el manto estrellado de una noche que guarda en sus pliegues el susurro de siglos, María Auxiliadora Coronada se retira, dejando tras de sí un rastro imborrable de fe, esperanza y amor. Como un faro eterno que guía los pasos de quienes buscan consuelo, su imagen late en el corazón de Córdoba, renovando cada año el pacto invisible entre la Virgen y sus hijos, un lazo que ni el tiempo ni la distancia podrán deshacer.

En el eco de su música, en el vaivén pausado del paso, en la mirada fervorosa de sus devotos, se perpetúa la promesa de que María Auxiliadora seguirá siendo el refugio sagrado y la inspiración constante, el abrazo maternal que nos recuerda que, en medio de las tempestades de la vida, nunca estamos solos.