La primera salida procesional del Cristo de los Desamparados ha sido la nota dominante en la jornada
El segundo día de vísperas ha congregado en la ciudad una auténtica marea de personas que se han agolpado en las calles para disfrutar de las cinco hermandades de jornada.
La Milagrosa abría el Sábado de Pasión desde Ciudad Jardín, enamorando a propios y ajenos con el extraordinario misterio, el impecable orden de la guardia judía y el bellísimo y curioso palio de la Virgen del Rosario, que este año además presentaba uno de los exornos florales más bellos de cuantos se han podido ver.
Uno de los momentos más esperados ha sido la llegada de esta Hermandad a San Juan de Dios, con una calle Eduardo Dato completamente atestada de público, llegando a colapsar la línea uno del metro.
Muy emocionante ha sido también la llegada de la Hermandad de Padre Pío al Cerro del Águila desde Palmete, saludando a los hermanos cerreños en una chicotá absolutamente única del paso del Señor ante la Parroquia de Nuestra Señora de los Dolores. El palio de la Virgen de la Divina Gracia también deleitó por el elegante movimiento del palio y el curioso atavío de la dolorosa, que este año sustituía la habitual toca de sobremanto por una gran mantilla que cubría parte del manto.
Impresionante ha sido también la salida de la Hermandad de Torreblanca, con el apoteósico paso de misterio mecido con los sones de la Sentencia Jerez. Y tras él, la Virgen de los Dolores estrenando la bambalina delantera del nuevo palio que está bordando para ella el insigne artista José Antonio Grande de León.
Y de Torreblanca hay que seguir la senda hacia el Parque Alcosa, donde el dulcísimo nazareno del Divino Perdón salió a la calle por vez primera tras la presentación del que será su nuevo paso y las figuras secundarias de interesante misterio al que dará forma el imaginero sevillano José Antonio Navarro Arteaga. El culmen llegaba con la delicadeza de la Virgen de la Concepción y su característico y alegre andar, fruto del extraordinario trabajo de su cuadrilla de costaleros y del buen hacer del capataz.
Y volviendo al casco antiguo de la ciudad, ha sido inevitable emocionarse con el discurrir de la Hermandad de San José Obrero por el Santuario de Nuestro Padre Jesús de la Salud, sede canónica de la Hermandad de los Gitanos. Hace pocas semanas los hermanos aprobaban además la incorporación de una tercera imagen, la de la mujer Verónica, al misterio del nazareno y el cirineo. La Virgen de los Dolores, desvelo y ensueño de sus vecinos durante el año, llegaba como un haz de luz con su candelería encendida, estrenando para la ocasión una nueva toca que lleva el sobrenombre de “toca de los jazmines”.
Pero más allá del colosal disfrute de los sentidos con las cinco cofradías junto a la Agrupación Parroquial de San Jerónimo que se afianza con paso firme en la jornada, este Sábado de Pasión ha sido el gran día para una nueva agrupación, la del Cristo de los Desamparados del céntrico convento del Santo Ángel. Era la corporación que todo el mundo deseaba ver hoy en la calle, y ha cumplido con creces las expectativas. El impresionante crucificado de Martínez Montañez ha recorrido calles como Sagasta, Francos, Rioja o la Plaza del Salvador con una gran multitud de cofrades durante todo el itinerario y un excepcional acompañamiento musical de la mano de la de la Banda Municipal de Música de la Puebla del Río.
El Sábado de Pasión 2024 se salda con un sobresaliente en todos los aspectos, desde el discurrir de las hermandades hasta el cumplimiento de los horarios y el comportamiento ejemplar de los sevillanos. Un día histórico en las vísperas de la Semana Santa.
















































