La Crónica | San Rafael inunda de fe y devoción las calles de Córdoba

Este sábado 4 de mayo, las calles de Córdoba han vuelto a inundarse con la presencia del Arcángel San Rafael, auténtica Medicina de Dios que ha venido a sanar los corazones afligidos, como viene haciendo desde el siglo XVIII, en virtud de la mano de Alonso Gómez de Sandoval. Esta jornada, en la que por fin ha llegado la primavera y unas temperaturas propias de la estación, el paso en el que ha caminado entronizado el Custodio, que ha lucido el bastón de alcalde perpetuo, estrenaba la talla completa de los respiraderos, culminados por el tallista José María Higuera, autor de todo el proceso. En concreto, el paso ha mostrado dieciséis escudos dorados y policromados, repartidos por la talla, alusivos a la ciudad de Córdoba. Se trata del escudo de la Hermandad y de instituciones relacionadas con ella así como de casas nobiliarias, entre los que figuran el escudo del arciprestazgo de Cruz Conde, la Orden del Santo Sepulcro de Jerusalén y el escudo del Círculo de la Amistad.

Una salida procesional repleta de momentos para el recuerdo entre los que sobresalen la emocionante petalá que se le ha realizado a San Rafael en la Espartería, el transitar del Custodio por el interior de la Basílica de San Pedro, con el rezo ante los Santos Mártires, así como la ofrenda del alcalde de Córdoba, José María Bellido, a las puertas del Ayuntamiento de la ciudad califal.

El itinerario, cuajado de detalles tras salir de su templo pasadas las 18:45 a la Plaza del Juramento de San Rafael, ha discurrido por la plaza de San Lorenzo, Santa María de Gracia, Realejo, Plaza de San Andrés, San Pablo, Capitulares, Rodríguez Marín, Plaza de la Corredera, la plaza del Socorro, plaza de la Almagra, Escultor Juan de Mesa y Plaza de San Pedro, donde llegaba en torno a las 21:00. Tras rendir pleitesía a los Santos Mártires, el cortejo ha regresado a su templo por Escultor Juan de Mesa y la plaza de la Almagra, Gutiérrez de los Ríos, Fernán Pérez de Oliva, San Andrés, el Realejo, Santa María de Gracia y Virgen de Villaviciosa desde donde ha regresado a la iglesia del Juramento. Todo ello contando con el acompañamiento musical, un año más, de la Banda de Música de la Esperanza que ha rayado, como siempre, a un gran nivel, interpretando un excelente repertorio perfectamente escogido para la ocasión. Una verdad indiscutible que no por ser una constante en cada actuación de la excelente formación musical cordobesa no deja de merecer ser destacado en cada una de las veces que se hace presente por las calles de Córdoba.

La procesión llega para consolidarse tras las últimas salidas procesionales que ha protagonizado el Custodio, la primera de ellas la salida extraordinaria con motivo de la clausura del Año Jubilar del Sagrado Corazón que se celebró el pasado 2019 en Córdoba, efemérides que coincidió con el 90 aniversario de la bendición del Monumento al Sagrado Corazón de Jesús que se encuentra en las Ermitas de Córdoba. Una procesión que tuvo lugar siete años después de la última vez de que el Custodio recorriese las calles de Córdoba pero con la sustancial diferencia de que el Arcángel fue entronizado en el paso procesional de María Auxiliadora. Posteriormente, llegaron las salidas procesionales. Celebradas en los meses de mayo de 2022 y 2023, entronizado en su nuevo paso cuya evolución ha sido constante desde entonces.

La fecha elegida para recuperar esta procesión, el mes de mayo, obedece a que según la tradición popular fue el 7 de mayo de 1578 cuando San Rafael se apareció al Padre Andrés de las Roelas para anunciarle que desde entonces protegería al pueblo de Córdoba erigiéndose en Custodio de la ciudad.

Como ocurriese en todas sus salidas recientes, lo ha hecho a hombros de una cuadrilla costalera mandada por uno de los capataces que hace años que ha dejado de ser una promesa con un futuro incalculable para convertirse en una realidad desbordante que demuestra su capacidad y su sabiduría cada año, dirigiendo a los hombres que tiene el privilegio de comandar. Un sello personal e intransferible que habla muy bien del buen gusto con el que Carrero se desenvuelve y hace desenvolverse a sus hombres.

La salida de San Rafael ha vuelto a demostrar, por mor de la importante presencia de fieles y devotos que han acudido a la llamada del Custodio de Córdoba, que es el Arcángel el auténtico acreedor de la devoción popular letífica de la que, por derecho propio es y siempre será su ciudad.