Fernando Vaquero viaja al siglo XIV para crear su última joya

La Parroquia de Nuestra Señora de Gracia, de la localidad ciudadrealeña de Puertollano, ha sido testigo, este sábado, de la presentación de la última joya del pintor sevillano Fernando Vaquero, que ha vuelto a demostrar por qué se encuentra entre los artistas más relevantes, respetados y reconocidos, del panorama contemporáneo de la cartelería cofrade y religiosa. Un cuadro conmemorativo, un espectacular óleo sobre lienzo de 135 x 95 cm, creado para la Cofradía de Nuestra Señora de Gracia, que servirá de cartel para el Santo Voto de 2024.

Este cuadro recrea un episodio ocurrido en 1348 en la localidad de Puertollano (Ciudad Real) conocido como el Santo Voto. Como ocurrió en toda Europa ese año la Peste Negra se ceba también con esta localidad y reduce drásticamente su población a tan solo 13 vecinos los cuales, desesperados se encomiendan a una antigua Virgen (hoy desaparecida) haciendo un voto a perpetuidad de que si se salvaban de la peste celebrarían una comida en su honor para todos los pobres de la comarca. La intercesión de la Virgen se hizo patente y los vecinos cumplieron el Voto prometido. Desde aquel momento se adoptó la advocación de Virgen de Gracia. Esta promesa o voto sigue vigente hoy dia siete siglos después y constituye la fiesta principal de Puertollano

La escena ocurrió en una iglesia hoy desaparecida llamada “de Santa Maria”, allí se reunieron aquel día los trece para orar y realizar el voto. Sobre dicha Iglesia se levanta actualmente la Iglesia de la Asunción. En 1343 la antigua iglesia debería ya de presentar un aspecto algo deslucido y viejo por el paso del tiempo teniendo en cuenta que décadas después se derruiría para construir la actual iglesia, esto está representado en el desgaste de los muros y el suelo del templo y en la pobre decoración. Incluso vemos una escalera para labores de reparación. En la parte izquierda aparece una hornacina donde se encuentra la antigua Virgen a la que los orantes rezaron pidiendo protección. Se desconoce totalmente la iconografía que tendría esta Virgen. Para su recreación, Vaquero ha contado con la imaginera Irene Dorado la cual ha ideado una Virgen tallada en piedra blanca en la que se la representaría con una enigmática hoja de papel en sus manos.

En las iglesias de aquella época era frecuente encontrar retratos y pinturas de San Benito. En la escena del cuadro se adivina una pintura de este santo sobre la hornacina de la Virgen . Vemos a los orantes arrodillados con gestos de desesperación, uno de ellos llora apoyando su rostro en la pared. Aparece en primer plano un monje que parece iniciar la oración mientras los demás rezan. En la parte derecha, un personaje llora desesperado apoyando el rostro en la pared.

La causa de la peste negra provenía de las ratas las cuales llevaban en su piel unas pulgas que eran las verdaderas propagadoras de la peste y que cuando saltaban al hombre provocaban la temida zoonosis (de la que tanto hemos oido hablar en nuestra reciente pandemia de coronavirus). Este elemento también está presente en el cuadro: en la parte inferior derecha vemos a un roedor caminando por el suelo del templo.

Los caballeros de Calatrava encargados de asistir a los moribundos y realizar el recuento de cadáveres

De la bóveda central cuelga una lámpara con cuyo diseño ha jugado Vaquero para hacer una alusión a la Cofradía encargante de este cuadro: la cofradía de señoras de la Virgen de Gracia cuyo logotipo es una corona con la silueta de la Virgen.

Tras  esta  escena  aparecen  las  puertas abiertas del templo dejando ver la desolación del pueblo. Cuentan las crónicas que los muertos yacían por el suelo mientras que los Caballeros de Calatrava, en aquel tiempo los encargados de asistir a los moribundos y realizar el recuento de cadáveres, asisten a una víctima de aquella peste. Sobre ellos vemos sobrevolando a unos pájaros carroñeros. Más al fondo se contempla una elevación del terreno entre las casas que conduce, tal y como ocurre actualmente, al cerro o puerto de San Sebastián. Esta perspectiva es exactamente la que se ve hoy dia si abriéramos las puertas del nuevo templo y lo contempláramos desde el interior del mismo. A petición del encargante el cuadro se cierra con un pequeño papel colocado en el suelo del templo que reza: ”1348 Primer Santo Voto”.

Alusión al logo de la Cofradía en la lámpara del tempo

Es la primera vez en la historia de Puertollano en la que se representa esta escena y que a partir de hoy servirá para contar gráficamente este capítulo de la memoria de esta localidad. Este cuadro es el primero de un encargo de cuatro que ha recibido el pintor y que se irán presentando durante cuatro años consecutivos sirviendo los mismos, (mediante algún agregado digital) de carteles anunciadores como ocurrirá también en este primero donde en la parte derecha se le añadirá un elemento en el que podrá leerse “Santo Voto a la Virgen de Gracia 2024”.