La Diputación inicia las obras del sendero peatonal accesible entre Lucena y el Santuario de Araceli con una inversión de 750.000 euros

Una actuación largamente esperada que responde a una demanda histórica de la ciudadanía y que estará concluida en un plazo de cinco meses

La Diputación Provincial de Córdoba ha dado comienzo a una intervención clave en materia de seguridad vial y accesibilidad con la ejecución de un nuevo itinerario peatonal en la carretera CO-6218, que une la ciudad de Lucena con el Santuario de Nuestra Señora de Araceli, patrona de la localidad y del campo andaluz. Este proyecto, que representa una inversión de 750.000 euros, contempla la construcción de un sendero seguro y accesible para los peregrinos y ciudadanos que se desplazan a pie hasta la ermita desde la Ronda Sur.

Visita institucional al arranque de las obras

El presidente de la Diputación, Salvador Fuentes, se ha desplazado hasta el tramo en obras acompañado del alcalde de Lucena, Aurelio Fernández, y del secretario de la Archicofradía de la Virgen de Araceli, Rafael Romero, junto a otras autoridades locales y provinciales. Durante su visita, Fuentes ha subrayado el alcance social de esta intervención, destacando que “no sólo responde a las necesidades de las personas con movilidad reducida, que también tienen derecho a rezar, sino que plantea una solución sostenible y natural para quienes optan por acudir al santuario caminando”.

Una respuesta a décadas de espera

El presidente provincial ha explicado que este proyecto viene a dar continuidad a una actuación anterior impulsada por el Ayuntamiento lucentino, abordando un tramo de unos seis kilómetros cuya adecuación ha sido largamente solicitada por la ciudadanía. “Se trata de una reivindicación de décadas que ahora, por fin, encuentra respuesta”, ha afirmado. En concreto, la intervención contempla el ensanche de la vía en los puntos más estrechos, la creación de aceras de tres metros de anchura siempre que sea viable, y un tratamiento sostenible de la vegetación, con especial cuidado para que las raíces de los árboles no deterioren los alcorques.

“Hacemos accesible y seguro un recorrido que muchas personas utilizan cada día, mejorando tanto el tránsito rodado como el peatonal, y avanzando en igualdad de oportunidades”, ha subrayado Fuentes.

Compromiso municipal con el proyecto

Por su parte, el alcalde de Lucena ha expresado su agradecimiento a la institución provincial por rescatar un proyecto que llevaba años paralizado. “Era una actuación que se había anunciado muchas veces, pero que nunca se materializó. Al llegar al gobierno local, vimos clara su necesidad y nos pusimos a trabajar para hacerlo posible”, ha declarado Fernández. “Hoy podemos decir con orgullo que la obra ha comenzado y que estamos cumpliendo con Lucena y con la provincia, como es nuestra obligación”, ha añadido el regidor.

Valoración de la Archicofradía

Desde la Archicofradía de Nuestra Señora de Araceli, su secretario ha celebrado el inicio de las obras recordando que el santuario recibe numerosos peregrinos a pie, además de autobuses y vehículos particulares, lo que incrementaba el riesgo para quienes caminaban sin una infraestructura adecuada. “Era imprescindible actuar para garantizar la seguridad de quienes, movidos por su fe, se dirigen a la Virgen”, ha indicado.

Una intervención integral con criterios de accesibilidad

La actuación contempla, además de la reparación del acerado existente, la ejecución de dos nuevos tramos por la margen derecha de la carretera. Estos segmentos incluirán bordillos y una plataforma elevada respecto a la calzada, con una altura de 15 centímetros y una pendiente máxima del 2% hacia el exterior. El sendero mantendrá una anchura de tres metros entre los puntos kilométricos 0,800 y 1,450, reduciéndose a dos metros en el resto del trazado, siempre adaptándose a la tipología de cada tramo.

Con esta mejora, se facilitará también la práctica de ejercicio físico para los vecinos que utilizan la vía para caminar o correr, al tiempo que se refuerza la dimensión devocional del recorrido hacia uno de los centros de peregrinación más emblemáticos del sur de Córdoba. Esta no es la primera colaboración de la Diputación con el enclave religioso: hace tres años ya participó en una actuación para eliminar barreras arquitectónicas en el interior del santuario.

Una obra que conjuga funcionalidad, devoción y compromiso con la accesibilidad, y que en apenas cinco meses dotará a Lucena de una infraestructura esencial tanto en términos de movilidad como de patrimonio inmaterial.