La Divina Pastora de Triana protagoniza el cartel de su salida procesional, obra de Rafael López Tello

La Divina Pastora de Triana ya cuenta con el cartel anunciador de su próxima salida procesional, una obra realizada por el artista Rafael López Tello y presentada en la Real Parroquia de Señora Santa Ana al término de la primera jornada de su triduo. La pieza toma como eje vertebrador uno de los títulos que históricamente acompañan a la venerada imagen: el de Patrona del Deporte Nacional, una distinción que ostenta desde el siglo pasado y que encuentra su reflejo en los banderines que conserva la corporación y en las diferentes ocasiones en las que la Pastora ha salido de su templo para presidir actos vinculados al ámbito deportivo.

Una mirada personal a la Divina Pastora

Para construir la propuesta artística, Rafael López Tello ha partido tanto de esta particular vinculación con el deporte como de diferentes documentos pertenecientes al archivo gráfico de la hermandad. El resultado sitúa en el centro de la composición la belleza de la Divina Pastora, representada a partir de una fotografía especialmente significativa para el propio autor, al tratarse de la primera ocasión en la que pudo contemplarla de cerca, frente a frente, durante el besamanos celebrado en 2023.

Aquella experiencia personal se convierte así en el punto de partida de una obra concebida desde una mirada íntima y afectiva. La imagen aparece sobre un fondo verde limón, acompañado por una profusa decoración de rosas y estrellas, recursos que contribuyen a destacarla visualmente y a otorgarle el protagonismo absoluto dentro del cartel.

El deporte y la memoria de la hermandad

La referencia al título de Patrona del Deporte Nacional adquiere especial presencia en los elementos incorporados a la pellica de la Divina Pastora. En ella se integran estampas y fotografías correspondientes a distintas salidas en las que la imagen presidió los llamados juegos de otoño, junto a recuerdos gráficos relacionados con diferentes equipos que han acudido a presentarle sus respectivos trofeos.

La obra incorpora asimismo dos banderines pertenecientes a los principales equipos de fútbol de la ciudad, el Sevilla Fútbol Club y el Real Betis Balompié, enseñas que la corporación conserva y que testimonian la relación existente entre estas entidades deportivas y la Divina Pastora venerada en Santa Ana.

Un cierre inspirado en el júbilo pastoreño

La parte inferior de la composición queda rematada mediante una tipografía en tonos fucsia y verde, en la que adquiere un significado especial la expresión «¡que viva y viva!». El autor convierte estas palabras en una referencia directa al sentimiento que acompaña a la Divina Pastora durante su salida procesional, desde el instante en que abandona su templo hasta su regreso a la que los pastoreños consideran su casa.

Ese fervor se manifiesta de manera distinta durante el recorrido. A lo largo del año, la devoción puede expresarse en voz baja, durante cada salve, en cada oración o a través de una mirada, en ese particular rincón de Santa Ana que los pastoreños sienten como un espacio celestial. Sin embargo, cuando la imagen alcanza nuevamente el dintel de la Real Parroquia, la contención da paso a una celebración desbordante, convertida en júbilo y alegría entre pólvora, flores y calles engalanadas para recibir a la Divina Pastora en su barrio.