De las decenas de emotivos recuerdos que se derivaron de la histórica y multitudinaria salida procesional extraordinaria, con motivo del LXXV aniversario de la Bendición de Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Paciencia, uno de los más especiales tuvo lugar frente al antiguo hogar de Juan Martínez Cerrillo, donde el imaginero tuvo su taller hasta el final de sus días.
En aquél significativo enclave, una gran pancarta de Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Paciencia recibieron la llegada del Rey de Capuchinos, que se giró hacia el inmueble, motivo en el que tuvo lugar una petalada sobre el Humilde Rey de los Cielos. El momento para el recuerdo tuvo como broche de oro una espectacular levantá a la música al compás de la Banda de Cornetas y Tambores Rosario de Cádiz que puso la guinda a uno de los recuerdos más memorables de una noche inolvidable.





