La Exaltación repone al culto la Inmaculada de la Capilla Sacramental tras la restauración de Pedro Manzano

Este martes ha tenido lugar en la Iglesia de Santa Catalina, el acto de presentación de la conclusión de los trabajos de restauración llevados a cabo sobre la talla de la Inmaculada que preside el sagrario de ntra corporación.. Tras varios meses de restauración a cargo de Pedro Manzano Beltrán, la imagen de la Inmaculada Concepción que preside la Capilla Sacramental, ha regresado a Santa Catalina para deleite de todos los fieles y devotos.

Tras la presentación, Pedro Manzano protagonizó un coloquio sobre las tareas de restauración que ha realizado junto a su equipo. Limpieza y fijación de la policromía original, recuperación de partes perdidas, saneamiento del soporte y tratamiento anti xilófagos. Además, contó a todos los asistentes la nueva revelación tras los estudios realizados a la imagen durante su intervención. Se pensaba que la talla era de Benito Hita y Castillo, por el contrato de 1748 que se conserva de todo al retablo mayor de la sacramental.

Pero Manuel García Luque, tras estudiar la obra, ha encontrado similitudes con la producción del escultor Cayetano de Acosta, realizando esta obra hacia 1753. La policromía de esta Inmaculada correspondería a Vicente Alanís.De Acosta es el artífice de la «Fama» de la Universidad de Sevilla. Parece ser que esta talla vendría a sustituir a la de Hita antes de que fuera dorado el retablo. Se desconocen las causas por las que se cambió una imagen por otra. Los angelitos están en posiciones similares a otras de Acosta.También los rasgos de la Virgen son claros en su obra. Tras terminar su intervención, se procedió a mostrar la obra tras los trabajos de restauración y conservación, a todos los asistentes al acto; con algunas explicaciones del profesor Manzano.

Esta talla, concebida para presidir el retablo mayor de la Capilla Sacramental, fue la beneficiaria de la subvención concedida por la Junta de Andalucía para la conservación del patrimonio. Así pues, la misma fue trasladada a principios de año al taller de Pedro Manzano Beltrán para que procediera a su restauración, que ha sido culminada recientemente. La talla ha recuperado su policromía original, oscurecida por el paso del tiempo, y se le ha devuelto el color a todo el estofado que compone la vestimenta. La obra en su conjunto, es digna de admiración tras esta intervención.