A paso mudá, 💙 Opinión

La Fe de los que esperaron el momento

Como se dice popularmente en nuestro mundillo, “qué bonito es ver un palio de vuelta”. Pues imaginaros un palio de vuelta, después de una pandemia, y tantos meses después que hasta he perdido ya la cuenta.

En diferentes puntos geográficos andaluces, varias hermandades pusieron sus tronos o sus parihuelas en las calles de sus pueblos y ciudades. Cientos de personas pudieron ver a sus imágenes de nuevo por las calles, donde se intuía la sonrisa detrás de las mascarillas al ver el discurrir de la hermandad; donde los aplausos fueron más largos que nunca; pero donde lo más largo fue el tiempo de espera hasta que todo esto ocurriera. Y mientras tanto, unos defendían esto, mientras que otros no, cada uno con sus razones. Pero aquí estamos. Y como he dicho tronos y parihuelas, no me he referido todavía a lo ocurrido en Arcos el pasado fin de semana.

Valentía, señorío, buen hacer, y si me lo permitís, valentía de nuevo. La propia hermandad lanzaba un video del protocolo realizado en sus ensayos, con test de antígenos para sus costaleros y el cuerpo de capataces. Una procesión extraordinaria pero por sentido doble, ya que quedará en nuestra historia como la primera después del covid. Una apuesta por lo criticable por muchos, y lo admirado por otros, pero donde la Fe siempre estuvo presente. Quizá aún nos quede para volver a la realidad anterior, a la de la Semana Santa 2019 tal cual, pero no pasa nada. En estos dos años, hemos aprendido a conocer las sonrisas detrás de las mascarillas, a mantener distancias y a ser más responsables. Aun así, la bulla volverá a estar presente porque es inevitable. Y algunos dirán, ¿entonces dónde está la seguridad? Y claro, no vivimos en el principio de toda esta pesadilla. Aunque no lo creáis, las vacunas y las mascarillas, funcionan. Y si no, al tiempo.

Hermanos, qué poco nos queda para el Domingo de Ramos…

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