Advertisements
El Cirineo, Opinión

La foto de la ignominia

La caprichosa casualidad ha querido que el mismo día en que la advertencia se consumaba y el Grupo Municipal Popular remitía un escrito a la Fiscalía denunciando los hechos perpetrados por parte del cogobierno que rige los destinos de Córdoba contra la Pro Hermandad de La O, una foto que ejemplifica la ignominia sufrida haya circulado por las redes sociales para vergüenza de una ciudad cuyos dirigentes han humillado a una joven corporación que hunde sus raíces en un barrio profundamente obrero.

Una foto que muestra una humilde carpa desde la que en apenas unas horas, la Madre de Dios habrá de salir a derramar Esperanza por las calles de Fátima. Esperanza en una realidad mejor, en una ciudad mejor, más libre y sobre todo más justa, en la que unos dirigentes déspotas no impartan injusticia desde sus miserables poltronas, machacando a una parte de la sociedad cordobesa por meras razones ideológicas – que nadie les engañe – y atentando contra el más débil, contra quien tiene pocos recursos para defenderse. Porque no hay nada más miserable que ejercer la fuerza contra el más humilde en venganza por tantas batallas perdidas con la titularidad de la Catedral de fondo y tantos pataleos estériles que han terminado con los palcos donde deben estar.

“Muchas gracias señora alcaldesa, esta es la salida que todo el barrio de Fátima tendrá que ver este sábado de pasión, nos merecemos esto?”, era el elocuente mensaje que acompañaba a la imagen de la ignominia. Habrá quien diga que más humilde fue el portal de Belén en el que la Virgen María trajo al mundo al Divino Redentor, y, probablemente, no le falte razón, pero aquel origen extremadamente humilde no fue consecuencia de una acción dirigida y orquestada contra los cristianos y las cofradías. Esta, sí.

Horas después, como por arte de magia, la que deriva de la ilusión de un grupo de jóvenes cofrades a los que jamás van a vencer a base de golpes de autoritarismo, la foto de la ignominia se ha transformado en otra mucho más hermosa, la de un grupo de cofrades ilusionados ante el altar itinerante sobre el que será entronizada la Virgen de la O, ocupando el lugar en el que han querido que deba esperar los socialistas y comunistas que gobiernan la ciudad de San Rafael, la Fuensanta y la Virgen de La O. Una ilusión que se traducirá en otra jornada inolvidable en la que la fe volverá a mover montañas y logrará sanar las heridas de los latigazos infligidos con saña.

En unos días, la alcaldesa Isabel Ambrosio, si repite lo que ha hecho en años precedentes, acudirá a algún barrio tan obrero como Fátima para tocar algún llamador y buscar la foto fácil – la que difundirán sus medios amigos – e intentar engañar a quienes aún se dejen engatusar, pero la mayoría de los cofrades de Córdoba, y buena parte de los vecinos de Fátima, habrán aprendido para siempre quienes les han faltado al respeto. Una certeza que esperemos que sirva al menos para que la foto de la ignominia no vuelva a repetirse y que la próxima Cuaresma, el paso de palio de María Santísima de la O aguarde la gloria bajo techo.

 

Advertisements

Suscríbete

Introduce tu correo electrónico para recibir todas las novedades. 


Powered by WordPress Popup

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para más información. ACEPTAR
Aviso de cookies