La Hermandad de Cañero celebrará elecciones a hermano mayor el 15 de septiembre

La Hermandad de la Presentación al Pueblo de Córdoba comenzará, si todo se desarrolla según los cauces deseados, una nueva etapa a partir del próximo 15 de septiembre, fecha para la que la Hermandad de la Presentación al Pueblo, la pujante corporación que paulatinamente va ocupando el lugar que siempre le fue otorgado en el imaginario colectivo de la Córdoba Cofrade en el seno de uno de los barrios más populares de la ciudad de San Rafael, celebrará Cabildo Extraordinario de Elecciones al cargo de Hermano Mayor. Un cabildo que contará con un único candidato en liza, Manuel González Medina, que ha ocupado el cargo de Vice Hermano Mayor durante el mandato de su predecesor.

Un cabildo de elecciones al que se llega tras la triste noticia para la corporación de las Vísperas que cayó como un jarro de agua fría en el seno de la hermandad y de buena parte de los cofrades de la ciudad el pasado 6 de julio, la dimisión de Rafael Herrador Pérez, que ha desempeñado el cargo de Hermano Mayor en la Cofradía de Cañero durante más de una década e inmerso desde sus orígenes, allá por 2006, trabajando con gran intensidad por un proyecto que siempre ha permanecido latente como uno de los grandes sueños de la Córdoba Cofrade, realizando una grandísima labor de engrandecimiento de la corporación en todas las dimensiones posibles.

Aquél día, el Hermano Mayor, cuya decisión se asienta en razones de índole personal, tal y como subrayaba a Gente de Paz, manifestaba que «había llegado el momento, y habiendo alcanzado las metas propuestas», presentaba su «Dimisión como Hermano Mayor de la Hermandad y Cofradía de la Sagrada Presentación al Pueblo por motivos personales, quedando de esta manera informada la Junta de Gobierno y la Autoridad Eclesiástica», llegando a pedir «humilde y sinceramente perdón si mi decisión provoca en alguien una posición incómoda. Pido además, humilde y sinceramente perdón, por los daños que en los ejercicios de mi cargo haya podido causar.»

Rafael Herrador, cuyo nombre quedará ligado para siempre a la hermandad, escribía una emotiva carta a sus hermanos, en la que expresaba que «han sido doce años desde que comenzamos con este bonito proyecto de Hermandad los hermanos fundadores, doce años de duro trabajo, de ilusión, de sacrificio, de amistad y de unión, pasando por las distintas etapas que conllevaba este proceso: grupo parroquial, pro-hermandad, hermandad-ad experimentum y esta última como Hermandad; años en los que los proyectos se han convertido en metas alcanzadas y en los que hemos demostrado juntos un altísimo nivel de responsabilidad, compromiso, Fe, amor a nuestro Señor, a nuestra Madre y a nuestra Santa Madre Iglesia. Un sueño hecho realidad después de más de cincuenta años de vida de nuestra Parroquia de San Vicente Ferrer, que nuestro Barrio de Cañero también tenga su Hermandad y Cofradía, que tantas y tantas cosas buenas aporta a la sociedad.»

Herrador añadía que «Los proyectos han sido ambiciosos y, por tanto, la intensidad de los trabajos han sido muy alta, como por ejemplo: preparación y aprobación de nuestros Estatutos, nuestro nombramiento por parte de la Diócesis como Hermandad, ejecución y bendición de nuestro Sagrado Titular, preparación y bendición de su capilla, cultos, Besapié, preparación de las salidas procesionales por el Barrio tanto del Titular como del Santísimo Sacramento, adquisición del nuevo paso para nuestro Señor, obras y adaptación para las dos sedes, preparación y aprobación del Proyecto para nuestro ingreso en la Agrupación de Hermandad y Cofradías de Córdoba, realización de la primera fase de las varas de presidencia, realización de las sotanas y sobrepelliz para el cuerpo de acólitos, primera fase del faldón del nuevo paso del Señor, diseño, presentación y aprobación del hábito nazareno, formación, convivencias, obras de caridad, 636 Hermanos a día de hoy y un sin fin de actividades desarrolladas que quedan plasmadas en las Memorias Anuales de nuestra Hermandad.»

Finalizaba Rafael Herrador su carta a corazón abierto a los hermanos de Cañero diciendo que «pido a Dios nuestro Señor, que alumbre a los hermanos que tomaran las riendas de la Hermandad para conformar una futura Junta de Gobierno, que siga trabajando al mismo nivel por nuestra corporación, por nuestra Parroquia, por nuestro Barrio y por nuestros Sagrados Titulares, que continúen obteniendo frutos fecundos y los fines que emanan de nuestras reglas, amparados por la Justicia, el amor de Dios y de nuestra Madre».

Numerosas muestras de apoyo se fueron sucediendo por parte de distintos hermanos de la Hermandad de las Vísperas cordobesas, agradeciendo al Hermano Mayor su trabajo durante estos años al frente de la Hermandad, tras años de esfuerzo, trabajo y constancia, en los que se ha dedicado en cuerpo y alma a la Cofradía. Mensajes que destacaban, además, la gran humanidad de Rafael Herrador, con valores como la sencillez, la educación o el respeto, demostrando ser una persona cercana a todos los hermanos y dejando el listón muy alto para quien le suceda. 

Cabe destacar que entre los hermanos quedó patente un sentir generalizado de pesar por la decisión tomada por el anterior Hermano Mayor, siempre desde el respeto a esta determinación. Un respaldo que ahora ha de traducirse en esperanza por el comienzo de una nueva etapa que la cofradía de Cañero se encuentra ahora a punto de iniciar.