Cierto que no es más que una cuestión simbólica, toda vez que la Hermandad de la Presentación al Pueblo es conocida por muchos cordobeses como la Hermandad de Cañero y esto es algo que ni radicales y revisionistas leyes de memoria histórica ni la obcecación de algunos partidos políticos en buscar un problema donde no lo hay, con el único objetivo de separar a la ciudadanía en dos bandos, podrían haber logrado. Pero desde este lunes, la Hermandad de Cañero vuelve a tener su sede canónica oficialmente en la Plaza de Cañero, ya que el Ayuntamiento de Córdoba ha procedido este lunes a rotular de nuevo, con el nombre legítimo por el que la conoce la ciudad y el barrio, al enclave que, desde finales del pasado mandato municipal y por acuerdo exclusivo del entonces gobierno local de PSOE e IU, se llamaba Plaza de los Derechos Humanos.
El pasado viernes, el Pleno del Ayuntamiento de Córdoba aprobó, con los votos a favor del gobierno municipal de PP y Cs y también del Grupo de Vox, y en contra de PSOE, IU y Podemos, acatar y no recurrir la sentencia de un juzgado cordobés que anuló los acuerdos del Pleno y del gobierno municipal anterior, por los que la Plaza de Cañero pasó a llamarse de los Derechos Humanos, en aplicación de la Ley de Memoria Histórica y Democrática de Andalucía.
Precisamente, el hecho de que el Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 2 de Córdoba haya considerado que no es de aplicación dicha Ley en este caso, al entender que no está probado que Antonio Cañero tomara parte en el golpe de Estado y en la posterior represión franquista en Córdoba, fue uno de los argumentos esgrimidos en dicho Pleno por el portavoz del PP, Miguel Ángel Torrico, para justificar la decisión de no recurrir la sentencia, apoyándose también en el informe del secretario general del Pleno, Valeriano Lavela, quien opinó que dicho recurso se perdería.
Por ello, la plaza ha recuperado este lunes, tal y como establece la sentencia, el nombre de Plaza de Cañero, lo cual contó con el respaldo de la portavoz de Cs, Isabel Albás, quien dijo en el Pleno del viernes pasado que hay que respetar y acatar las sentencias, siendo éste el único argumento con el que justificó su voto a favor de no recurrir una sentencia que, según dijo la portavoz de Vox, Paula Badanelli, causó alegría en su grupo, pues se hace justicia con Antonio Cañero.
Por el contrario, el edil del PSOE José Rojas, y la portavoz de IU, Alba Doblas, lamentaron que el Ayuntamiento recurriese la sentencia, cuando, según varios historiadores y recoge también la hoja de servicios de Antonio Cañero, «éste habría prestado apoyo a los golpistas, primero, y a los represores franquistas después». En el Pleno del pasado viernes, la portavoz de Podemos, Cristina Pedrajas, recordó que, al margen de que se cumpliera o no la Ley de Memoria Democrática, la sentencia también recuerda que el Ayuntamiento tiene potestad para cambiar cualquier nombre del callejero cuando lo considere oportuno, y propuso que en este caso se hiciera una consulta popular sobre qué nombre debía tener la plaza, aunque su propuesta no tuvo respuesta por parte del gobierno municipal, que este lunes ha vuelto a colocar el rótulo de Plaza de Cañero.





