La Hermandad de la Merced presenta los actos del 50 aniversario de la bendición de Santa María de la Merced, que culminarán con una procesión extraordinaria el 17 de octubre

El Palacio de la Merced acoge la presentación oficial del programa conmemorativo que incluye la visita a la cárcel y a la Parroquia de los Padres de Gracia

El salón de actos del Palacio de la Merced, sede de la Diputación Provincial de Córdoba, ha acogido la presentación oficial del programa de actos conmemorativos del 50 aniversario de la bendición de Santa María de la Merced, así como el descubrimiento del cartel anunciador de esta efeméride. El acto, organizado por la Hermandad de La Merced, reunió a numerosos representantes institucionales y personalidades del ámbito cofrade, desarrollándose en un ambiente de solemnidad y emotividad.

Durante el transcurso de la cita, la interpretación de diversas piezas al piano a cargo de Pablo Martínez Recio fue acompañando el desarrollo del acto, aportando un marco musical que realzó cada una de las intervenciones y dotó al conjunto de una atmósfera de especial recogimiento.

Apertura institucional y memoria de los orígenes de la imagen

La sesión fue inaugurada por el vicepresidente de la Diputación, Andrés Lorite, tras lo cual se proyectó un vídeo protagonizado por Fray Ricardo de Córdoba, grabado en septiembre de 2016. En dicho testimonio audiovisual, el fraile relataba cómo vestía a la antigua Virgen de la Merced y explicaba el proceso que desembocó en la creación de la imagen actual, realizada por el escultor Francisco Buiza, aportando un valioso testimonio histórico y devocional.

Un cartel que une arte, devoción y memoria histórica

Seguidamente se procedió a la presentación del cartel anunciador del 50 aniversario, obra del reconocido pintor José Cabrera Lasso de la Vega, titulado como Técnico Superior en Artes Plásticas y Diseño en Ilustración por la Escuela de Arte de Sevilla. Su producción artística, reconocida por composiciones de gran riqueza cromática y un lenguaje figurativo de notable fuerza expresiva, lo ha consolidado como uno de los cartelistas más prolíficos del panorama cofrade contemporáneo. A su autoría pertenecen, entre otras realizaciones de especial relevancia, el cartel de la Semana Santa de Córdoba de 2023, el de la Romería del Rocío de la Hermandad Matriz de Almonte en 2022 o el de las Fiestas Mayores de la Divina Pastora de Cantillana, también en 2022, así como numerosas obras destinadas a exposiciones y colecciones privadas.

Bajo el título «Eterna Merced», el cartel se articula mediante una composición triangular equilibrada y jerarquizada, presidida por la efigie de Santa María de la Merced sobre fondo rojo mercedario, portando la corona de salida y acompañada de sus atributos iconográficos, entre los que destacan el puñal y el característico escudo de la Orden. La propia silueta de la Virgen se transforma en soporte narrativo, albergando en su interior un conjunto de escenas e imágenes estrechamente vinculadas a su historia y devoción. Entre ellas, se reconoce el portentoso rostro de Nuestro Padre Jesús Humilde en la Coronación de Espinas, cuya mirada se dirige simbólicamente hacia la palabra MADRE, así como los hijos mercedarios revestidos con la túnica marfil, evocación directa de los hábitos de los frailes de la Orden.

La obra incorpora igualmente un ostensorio como afirmación explícita del carácter eucarístico de la Hermandad, junto a una escena ambientada a finales de la década de los ochenta, en la que la Virgen visita la prisión provincial como redentora de cautivos, uno de los ejes espirituales más identitarios de la advocación. Completan el discurso visual los icónicos arcos de la Mezquita-Catedral de Córdoba y el recuerdo del significativo momento vivido en 2001, cuando Fray Ricardo de Córdoba impuso la actual corona a la Virgen con motivo del vigésimo quinto aniversario de su bendición, integrando así pasado, memoria y devoción en una obra que se ofrece como síntesis simbólica del alma mercedaria.

Intervenciones marcadas por la emoción y el recuerdo

El acto continuó con la intervención de Rafael Zafra, quien evocó su llegada a la presidencia de la Agrupación de Cofradías y trazó una semblanza personal de Fray Ricardo, a quien se refirió como su hermano. Recordó la llegada de la Virgen en 1976 y subrayó su agradecimiento a la Hermandad de la Merced por haber respaldado la incorporación de hermanos costaleros, destacando que fue la Merced la que afirmó que sus imágenes irían sobre costaleros, hecho que calificó como decisivo y ejemplar. En un momento de especial intensidad, reclamó un homenaje de la ciudad de Córdoba a Fray Ricardo.

A continuación tomó la palabra Manuel Rodríguez Pino, secretario de la Junta de Gobierno en 1976, quien relató con emoción los pormenores del traslado de la antigua imagen al taller de Francisco Buiza. Narró cómo el imaginero explicó que la talla se encontraba afectada por carcoma en su interior, lo que hacía inviable su restauración, conservándose prácticamente solo la mascarilla. Ante la falta de tiempo para una nueva imagen completa, Buiza propuso adaptar una Virgen que tenía a medio hacer, decisión que dio lugar a la actual Santa María de la Merced, bendecida en octubre de 1976, siendo Rodríguez Pino el único superviviente de los tres testigos directos de aquella bendición.

Testimonios sobre la vida interna y la dimensión social de la hermandad

Posteriormente, Pepe Fernández rememoró la creación de la primera cuadrilla de costaleros de la Virgen, destacando cómo se decidió dotarla de “pies y corazón”, dando origen a una cuadrilla humilde que marcó un hito en la historia de la hermandad del Zumbacón.

Por su parte, José Antonio Rojas, capellán del centro penitenciario, puso de relieve la estrecha relación de la Hermandad de la Merced con las personas privadas de libertad, subrayando la labor pastoral y social que la corporación desarrolla en el ámbito penitenciario.

El turno de intervenciones concluyó con las palabras de Ángel María Varo, presentado de forma afectuosa por el conductor del acto, quien compartió diversas vivencias personales ligadas a la Virgen de la Merced, desde su participación como costalero en 1982 bajo una intensa lluvia, hasta la entrada de la imagen en la cárcel en 1991 para una grabación televisiva, aportando un relato cargado de emoción. Elena Murillo cerró esta secuencia de testimonios con un preámbulo profundamente sentido, marcado por la devoción y el amor incondicional a la titular mariana que ha concluido con las palabras de la hermana mayor, Ana Gema Torrico Luque.

Un calendario de actos que se extenderá durante todo 2026

La Hermandad de la Merced ha dado a conocer un amplio y variado programa de actos y cultos, que se desarrollará a lo largo de todo el año 2026, articulado en torno a celebraciones litúrgicas, conferencias, conciertos, exposiciones y salidas extraordinarias.

Actos destacados entre marzo y junio

El calendario se iniciará en marzo con la presentación de la restauración del palio de Santa María de la Merced en la Parroquia de San Antonio de Padua, seguida de un concierto extraordinario de la Banda de Música Tubamirum de Cañete de las Torres, en el que se estrenará la marcha aniversario compuesta por María Jesús Amaro.

En abril, se celebrará la conferencia “Las dolorosas de Francisco Buiza, un modelo propio”, impartida por Andrés Luque Teruel, doctor en Historia del Arte y profesor titular de la Universidad de Sevilla, junto a la sabatina en honor a Santa María de la Merced.

Durante el mes de mayo, se desarrollará la conferencia “La importancia de la titular mariana en el seno de una cofradía penitencial”, a cargo de Fray José Anido Rodríguez, así como un acto homenaje a Fray Ricardo de Córdoba en el Cementerio de San Rafael.

En junio, tendrá lugar la visita de Santa María de la Merced a la prisión provincial de Córdoba, con celebración de la Eucaristía presidida por el obispo de Córdoba, Jesús Fernández González, además de una nueva sabatina en honor a la titular.

Septiembre y octubre, eje central de la conmemoración

El mes de septiembre concentrará una parte esencial de la programación, con la exposición “El ajuar de la Virgen” en la Diputación de Córdoba, varias sabatinas, conferencias históricas, un concierto-testimonio organizado por el grupo joven, el pregón extraordinario y el solemne triduo en honor de Santa María de la Merced, que culminará con la felicitación a la Virgen en la medianoche del día 23.

Asimismo, el domingo 27 se celebrará el Rosario de la Aurora, presidido por la Virgen, hasta la Parroquia de Nuestra Señora de Gracia, acompañado musicalmente por el Coro de Campanilleros de la Hermandad de la Virgen de la Aurora de Priego de Córdoba.

Ya en octubre, se rezarán los Gozos a Santa María de la Merced con motivo del aniversario, y el sábado 17 de octubre tendrá lugar uno de los momentos más esperados de la efeméride: la procesión extraordinaria de Nuestra Madre y Señora Santa María de la Merced, que constituirá el hito central de la conmemoración.

Los actos se cerrarán el sábado 31 de octubre con la Misa de Acción de Gracias por el 50 aniversario de la bendición de la imagen, celebrada por Jerónimo Fernández Torres, poniendo el broche final a un año de intensa vida cultual y conmemorativa para la hermandad.

Una imagen nacida en 1976 bajo la gubia de Francisco Buiza

La devoción mercedaria se centra en una talla mariana de enorme valor artístico y espiritual. Nuestra Señora de la Merced es obra del imaginero Francisco Buiza Fernández, realizada en el año 1976, ante la imposibilidad de restaurar la antigua Dolorosa que había recibido culto entre 1955 y 1975.

La hermandad había encomendado inicialmente a Buiza una restauración de la primitiva imagen, pero el avanzado deterioro hizo inviable cualquier intervención. El propio escultor llegó a advertir que el desgaste era tan extremo que, en la cabeza, apenas se conservaba “el rostrillo de estuco” aplicado sobre la madera para proceder posteriormente al policromado.

Ante esta situación irreversible, la antigua talla fue reducida a cenizas, y sus restos fueron depositados en un habitáculo dispuesto en la espalda de la nueva imagen, como vínculo simbólico entre ambas devociones.

Rasgos devocionales y evolución de la talla

De la actual imagen destacan su serena belleza y su profunda mirada, cualidades que han suscitado una veneración constante por parte de los hermanos mercedarios y de los fieles durante todo el año.

En sus primeros momentos, la nueva talla conservó un elemento esencial de la imagen anterior: las manos, único fragmento que había podido salvarse. Sin embargo, con el tiempo estas fueron sustituidas por las actuales, realizadas igualmente por Francisco Buiza pocos meses antes de su fallecimiento, completando así la configuración definitiva de la Dolorosa.

La imagen fue sometida a una restauración en 2022, intervención llevada a cabo por Ana Infante de la Torre, asegurando su conservación y realce patrimonial.

El precedente de 2018: actos extraordinarios por el 800 aniversario mercedario

La Hermandad de la Merced ya vivió en 2018 una destacada experiencia conmemorativa con motivo del 800º aniversario de la Orden Mercedaria, cuando organizó una serie de actos de especial solemnidad.

En aquel marco, la imagen mariana fue trasladada en rosario y en parihuelas el viernes 5 de octubre hasta la Iglesia de la Merced. Al día siguiente se celebró una Eucaristía presidida por D. Demetrio Fernández, Obispo de Córdoba, tras la cual dio comienzo una Salida Extraordinaria que condujo a la Virgen hasta su sede canónica.

El recorrido incluyó enclaves de notable interés, como los Jardines de ColónSanta Marina y calles como Moriscos o Cárcamo, configurando una estampa memorable para la ciudad.

En aquella ocasión, la imagen procesionó en un paso sin palio, cedido expresamente por la Hermandad del Carmen de San Cayetano, mientras que el acompañamiento musical corrió a cargo de la Banda de Cornetas y Tambores de la Coronación de Espinas delante de la Cruz de Guía, y la Banda de Música Tumbamirum tras el paso.

Un aniversario vivido como compromiso y legado

Este amplio y cuidado programa conmemorativo se entiende como una reafirmación del vínculo profundo entre la Hermandad de la Merced y la ciudad, un itinerario espiritual y humano que no se limita a la evocación del pasado, sino que proyecta hacia el presente y el futuro una forma concreta de entender la devoción, el servicio y la identidad cofrade. Cada acto, cada culto y cada convocatoria pública se conciben como expresión de una memoria agradecida y, al mismo tiempo, como renovación del compromiso adquirido hace medio siglo en torno a la bendición de Santa María de la Merced, cuya presencia ha marcado generaciones enteras de hermanos, fieles y devotos. En ese horizonte de continuidad y esperanza, la Hermandad culmina el aniversario con la convicción de haber ofrecido a Córdoba un testimonio sincero de fe compartida, sustentado en la tradición, la comunión eclesial y la certeza de que la devoción mercedaria seguirá siendo, hoy y mañana, fuente de consuelo, identidad y entrega.