La Hermandad de la Paz y Esperanza de Córdoba continúa dando pasos firmes en la culminación de uno de sus proyectos más significativos de los últimos años: el Guion conmemorativo de la Coronación Pontificia de María Santísima de la Paz y Esperanza, junto a sus varas de escolta, piezas que serán estrenadas, si Dios quiere, el Miércoles Santo de 2026.
En la jornada de ayer, representantes de la corporación tuvieron la oportunidad de visitar los talleres donde se están materializando estas obras de arte sacro, presenciando de primera mano el meticuloso proceso de ejecución que combina tradición, técnica y devoción. El bordado se lleva a cabo en el taller del maestro Francisco Pérez Artés, mientras que la orfebrería está siendo ejecutada por Jesús de Julián, ambos reconocidos artistas cordobeses. La hermandad ha expresado su gratitud a los autores por abrir las puertas de sus talleres y permitirles contemplar el esfuerzo y la inspiración que late en cada puntada y cada pieza de metal.
El diseño, obra del prestigioso artista Curro Claros, se erige como un testimonio perdurable del glorioso acontecimiento vivido el 15 de octubre de 2022, fecha en la que la Santísima Virgen fue coronada canónicamente. Concebido con una inspiración romántica y en plena armonía con la estética del paso de palio de la titular, el guion será bordado en hilo de plata sobre malla de oro, exaltando la solemnidad y el carácter extraordinario de la efeméride.
Con forma de lábaro, la composición se organiza desde un copete de orfebrería inspirado en la crestería del palio, del que surgen dos ángeles querubines sosteniendo la corona de oro utilizada en la coronación, labrada por el orfebre Manuel Valera. Desde ese punto se despliega un bordado de acantos, roleos y motivos florales, que recorren toda la superficie del estandarte, dotándolo de un movimiento elegante y simbólico.
El medallón central acoge la inscripción:
“Coronación Pontificia de María Santísima de la Paz y Esperanza. XV – X – MMXXII. Córdoba.” Coronado por la tiara pontificia y las llaves de San Pedro, este motivo remite al carácter canónico de la coronación. En la parte inferior, dos cuernos de la abundancia rebosantes de rosas, gardenias y ramas de olivo aluden a la pureza, la esperanza y la paz, mientras que un óvalo lateral recoge la heráldica del obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández González, ejecutada en sedas policromadas que aportan una rica gama tonal al conjunto.
El guion culmina con una flequería de bellotas en plata y oro, evocando los diseños originales del recordado Juan Martínez Cerrillo, autor de obras esenciales del patrimonio de la hermandad. Completan el conjunto las cuatro varas de escolta, cuyas astas presentan una decoración vegetal de acantos y hojas de olivo, en coherente sintonía con la advocación mariana. En los remates destacan las llaves cruzadas y la tiara papal, bajo el emblema Real que corona una paloma entrelazada con un ancla, símbolos que representan las virtudes teologales de la Fe, la Esperanza y la Paz.
Estas nuevas piezas, que unen arte sacro, teología y memoria colectiva, trascienden su función procesional para convertirse en símbolos permanentes de una coronación histórica, expresión tangible de la devoción del pueblo cordobés hacia su Madre coronada, a quien elevó con amor, fe y oración al trono eterno de los cielos.










