La Hermandad de Las Aguas presenta el diseño del nuevo llamador para María Santísima de Guadalupe en la festividad de la Natividad de la Virgen

Con motivo de la festividad de la Natividad de la Virgen, la Hermandad de Las Aguas de Sevilla ha presentado con júbilo el nuevo llamador que engalanará el paso de María Santísima de Guadalupe. Más allá de su carácter ornamental, esta pieza de orfebrería constituye un símbolo de unión entre dos territorios: Cáceres y Sevilla, la sierra y el río, entre la raíz extremeña de la advocación y la devoción vigente en la ciudad hispalense.

El diseño del llamador ha sido concebido por el prestigioso orfebre Ramón León, reconocido por su maestría en el ámbito de la orfebrería religiosa. Tras su presentación, la pieza fue aprobada por el Cabildo de Oficiales en la sesión celebrada el pasado 10 de julio, consolidando su incorporación oficial al patrimonio procesional de la Hermandad.

La Hermandad ha expresado su profundo agradecimiento a la familia donante, cuya generosidad ha hecho posible esta ofrenda. Este llamador permanecerá como testimonio tangible del amor y la veneración a María Santísima de Guadalupe, destinado a acompañar su presencia en las futuras estaciones de penitencia.

Detalles del diseño

El llamador se inspira directamente en la virgen de Guadalupe de Extremadura, situando su iconografía en un lugar central dentro de la entrecalle del paso de palio, una posición privilegiada que refuerza la simbología de origen. La composición reproduce a la Virgen tal como apareció en el siglo XIII a orillas del río Guadalupe, sobre la bola del mundo, en un gesto que subraya el carácter universal de su advocación.

La imagen queda amparada por ángeles y rodeada de flores de jara, planta emblemática de Extremadura, mientras que su silueta irradia rayos dorados. El resplandor se completa con un marco a modo de ráfaga, diseñado para garantizar el correcto uso del llamador durante su manipulación.

La base del llamador se integra de manera discreta, quedando oculta por la moldura del respiradero, y se compone de bolas, en coherencia con otros elementos del paso, como los varales y las jarras de azucenas ya ejecutadas, asegurando así una armonía estética con el conjunto del palio.

Con este nuevo elemento, la Hermandad de Las Aguas reafirma su compromiso con la tradición, la devoción y la excelencia artística, consolidando un vínculo histórico y espiritual que enlaza la tierra extremeña con Sevilla a través de la fe mariana.