La Cofradía malagueña del Monte Calvario, reunida en cabildo general, ha aprobado por mayoría la línea de crédito por la cual se acometerá el proyecto del manto procesional de María Santísima del Monte Calvario diseñado por Fernando Prini.
El diseño respeta la forma actual del manto de salida, ligeramente acabado en forma de pico, y que será bordado en oro con realce sobre terciopelo azul. Cuenta con una estructura inspirada en el arte persa combinada con elementos neobarrocos. La parte principal está ocupada por dos grandes ejes de forma senoidal, remitiéndonos a las trazas mudéjares del cajillo del trono, del que surgen dos vanos con forma almendrada. Estos dos ejes, que estructuran todo el manto y surgen como amplias ramas, intercalan hojas de acanto en orden ascendente, ramilletes con amapolas y los característicos cachemires. Esta última pieza cuenta con un gran desarrollo en la ornamentación de distintas obras de nuestra Hermandad como el palio, la saya de salida de la Virgen del Monte Calvario o el guion corporativo.
En los espacios resultantes de las partes centrales, se ubican cráteras, que recogen sendas ramas de laurel, especie vegetal asociada con la victoria y el triunfo. Destaca también la peculiar forma tripartita entre espacios, que se asemeja a una gran palmeta, en la que la vegetación surge desde otra crátera con un desarrollo central de cachemires y dos ramas laterales, con una interpretación de cardos entremezclados con motivos florales. Toda la composición está contenida en su perímetro por una greca con flor enmarcada por dos ‘C’, a modo de una clásica cenefa, que cierra el conjunto.
La simbología del manto está asociada con las flores, aportando todas ellas una virtud propia de la Santísima Virgen. Este esquema compositivo guarda ciertas semejanzas con el plumaje de la cola del pavo real, animal tradicionalmente identificado con la inmortalidad y con la resurrección.





