La Hermandad de San Bernardo ha comunicado la celebración de un Cabildo Extraordinario en el que los hermanos deberán pronunciarse sobre la autorización para el traslado del Santísimo Cristo de la Salud a las dependencias del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, con el fin de acometer labores de estudio y conservación. La sesión extraordinaria, que se constituirá tras la conclusión del Cabildo Ordinario, contará con el asesoramiento de personal técnico del IAPH, encargado de exponer con detalle el alcance de los trabajos previstos, dotando la decisión de un marco técnico y científico plenamente fundamentado.
Un Crucificado de profunda raigambre histórica y devocional
El Santísimo Cristo de la Salud, una de las imágenes titulares de la corporación, es una talla encargada el 17 de enero de 1669, según consta en las Actas de la Escuela de Cristo, realizada en madera de cedro policromada y con una altura aproximada de un metro setenta y cinco centímetros. La imagen representa a Cristo muerto en la Cruz, instantes después de la expiración, tras encomendar su espíritu al Padre, episodio recogido en los Evangelios de San Mateo, San Marcos, San Lucas y San Juan, así como en la duodécima estación del Vía Crucis.
Desde el punto de vista iconográfico, la talla muestra con claridad los signos de la muerte, apreciables en la relajación del cuerpo, cuyos brazos se alinean con el patibulum mientras pende clavado por las manos abiertas. El Crucificado aparece cubierto por un sudario anudado a la cintura, que deja visible el costado derecho, fijado a una Cruz cilíndrica y arbórea mediante tres clavos, y presenta las cinco llagas tradicionales, incluidas las provocadas por la lanzada y los clavos.
Rasgos formales y expresión barroca
La escultura se caracteriza por una talla esbelta y netamente barroca, de armonía compositiva y miembros proporcionados, en la que el dramatismo se expresa a través de la laxitud del cuerpo sin vida, que cae con sobrecogedora naturalidad desde los clavos, evidenciada en la tensión de hombros y brazos y en la postura colgante y encorvada. Frente a ello, el rostro ofrece una expresión dulcificada, de hondo impacto devocional, que invita de manera constante a la contemplación.
La cabeza, inclinada sobre el pecho, dirige la mirada hacia el lado derecho y aparece herida por una corona de espinas tallada en bloque, a modo de casco, con ramas entrelazadas, mientras el pómulo izquierdo amoratado y las heridas abiertas en las rodillas, fruto de las caídas del camino de la amargura, refuerzan la intensidad narrativa de la imagen.
Itinerario histórico hasta San Bernardo
La imagen fue concebida para presidir el Oratorio de la Santa y Venerable Escuela de Cristo del Espíritu Santo, situado en la calle Colcheros, hoy Tetuán, pasando posteriormente por la antigua Iglesia de San Hermenegildo y el Convento de la Paz, hasta recalar finalmente en la sala capitular de la Escuela de Cristo de la Natividad, aneja a la Parroquia de Santa Cruz, en la calle Ximénez de Enciso.
Tras la destrucción de los Sagrados Titulares de la Hermandad en los sucesos de 1936, se solicitó al cardenal Pedro Segura y Sáez, entonces arzobispo de la Archidiócesis y director espiritual de la corporación, la cesión de un Crucificado que sustituyera al desaparecido. La autoridad eclesiástica concedió en calidad de depósito esta imagen, que fue trasladada desde el barrio de Santa Cruz a la parroquia de San Bernardo en enero de 1938, realizándose un piadoso Vía Crucis, así como una Solemne Función y Devoto Besapiés con motivo de su llegada.
Consideraciones estilísticas y debates de autoría
La visión frontal de la imagen responde a su concepción original para un uso retablístico, ajustada a cánones de simetría clásica, con escaso movimiento en el sudario y un tratamiento más abocetado de la espalda frente al virtuosismo del torso y el rostro, rasgos que favorecen el recogimiento y la meditación.
En cuanto a su autoría, los estudios existentes no permiten una atribución definitiva. Algunos especialistas apuntan a José de Arce, si bien el carácter más dulcificado de la talla y la fecha de ejecución, posterior a su fallecimiento en 1666, plantean dudas. Otros acercan la obra a Andrés Cansino, discípulo del anterior y maestro de Francisco Antonio Gijón, basándose en similitudes formales con obras documentadas y en su vinculación con el entorno donde se ubicaba la imagen. No faltan tampoco quienes sugieren posibles intervenciones de Francisco Antonio Gijón en el contexto de trabajos inacabados tras la muerte de su maestro en 1670, ni quienes relacionan la talla con el taller de Pedro Roldán, atendiendo a la dulzura del modelado, la brevedad del sudario y la exactitud de las proporciones respecto al Crucificado desaparecido en 1936.
Restauraciones y vínculo previo con el IAPH
Desde su incorporación como Titular, el Santísimo Cristo de la Salud ha sido objeto de diversas restauraciones. Las primeras fueron realizadas por Sebastián Santos Rojas en 1938 y 1967, esta última con motivo de la fusión de la Hermandad de Penitencia y la Sacramental. En 1975, Jesús Santos Calero intervino la imagen para reforzar su estructura interna y evitar vibraciones durante la salida procesional.
Especial relevancia adquiere la restauración integral practicada en 1999 en el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, dirigida por Enrique Gutiérrez Carrasquilla, durante la cual se limpiaron y fijaron las policromías, se recuperó la encarnadura original, se completaron elementos de la corona de espinas y se mejoró el sistema de sujeción a la Cruz. A instancias del propio IAPH, la imagen pasó a procesionar sobre una nueva Cruz de madera de cedro, tallada por Manuel Caballero Farfán, en sustitución de la anterior atribuida a Pedro Roldán.
Celebración del Cabildo General Ordinario de Cuentas y Salida
Con carácter previo al Cabildo Extraordinario, la Hermandad celebrará el Cabildo General Ordinario de Cuentas y Salida, conforme a sus Santas Reglas, el 20 de enero de 2026 en el patio de la casa de Hermandad, situada en la calle Santo Rey número 34, con primera citación a las veinte horas y segunda y última a las veinte y treinta horas. En él se abordarán la aprobación del acta anterior, los cultos, la rendición y aprobación de las cuentas, el informe del Primer Mayordomo y la aprobación de la salida en Estación de Penitencia a la Catedral de Sevilla el Miércoles Santo, uno de abril de 2026, concluyendo con ruegos y preguntas.
Hermanos convocados y validez de la comunicación
La convocatoria se dirige a los hermanos y hermanas mayores de dieciocho años, con al menos un año de antigüedad, recordándose la obligación de asistencia. Las cuentas permanecerán expuestas para su revisión en los días y horarios establecidos previamente.
La comunicación aparece refrendada por el Hermano Mayor, José García Rodríguez, y el Primer Secretario, José María Romero Sillero, quedando fechada en diciembre de 2025 y plenamente ajustada a la normativa interna de la Hermandad de San Bernardo.





