La Hermandad de San Juan de la localidad sevillana de Écija continua celebrando los actos conmemorativos del cincuenta aniversario de la hechura y bendición de María Santísima de las Misericordias. La celebración de tal efeméride, titulada 50 años de Misericordias, se viene desarrollando desde la pasada primavera, culminando con una amplia serie de cultos a lo largo de la semana presente.
Entre los días 16 y 18 de octubre, la corporación de la Madrugá astigitana celebrará solemne triduo en honor a su titular mariana, comenzando a las 20 horas con el siguiente orden de cultos: Santo Rosario, ejercicio del Triduo, Santa Misa y salve solemne. La predicación correrá a cargo de tres sacerdotes diferentes de renombre en el panorama andaluz: Marcelino Manzano Vilches, delegado diocesano para las hermandades y cofradías de la archidiócesis de Sevilla y director espiritual del seminario metropolitano de Sevilla; Francisco Moreno Aldea, párroco de Santa María Nuestra Señora de Écija; y fray Ricardo de Córdoba, franciscano capuchino.
El viernes día 19 de octubre a las 20 horas tendrá lugar el pregón 50 años de Misericordias, que correrá a cargo de Manuel Martín Martín, nombrado recientemente pregonero de la Semana Santa de Écija para el próximo año de 2019. Ya el sábado 20 y el domingo 21 de octubre tendrá lugar el devoto besamanos a la dolorosa, en horario matutino y vespertino de la Iglesia de San Juan Bautista.
Finalmente, el domingo día 21 a las 13 horas se celebrará Santa Misa Solemne de Acción de Gracias por los cincuenta años de la hechura de María Santísima de las Misericordias. La eucaristía correrá a cargo de Alfredo Coria Patiño, párroco de San Gil Abad y director espiritual de la hermandad.
Historia

La imagen de María Santísima de las Misericordias es obra del imaginero Ricardo Comas, autor también de la talla de San Juan Evangelista que cada Madrugada acompaña a la dolorosa en la estación de penitencia de la cofradía. Procesiona en impresionante paso de palio, cuya orfebrería corresponde a los Talleres de Villarreal. El portentoso manto de la dolorosa, de terciopelo azul bordado en oro fino, es obra del insigne bordador Juan Manuel Rodríguez Ojeda, perteneciente hasta 1967 a la Hermandad de los Negritos de Sevilla. Las bambalinas, bordadas en oro sobre terciopelo granate, es obra de Joaquín Ojeda, mientras que el techo de palio posee bordados del siglo XVIII sobre terciopelo granate, llevando un medallón de plata bordada en oro y sedas representando la Coronación de la Santísima Virgen.
Aunque ambas imágenes se incorporaron a la cofradía en 1968, la Hermandad de San Juan está avalada por una historia varias veces centenaria. Fundada en 1582 como Hermandad de la Santa Cruz en Jerusalén, la corporación ha residido siempre en la Iglesia de San Juan Bautista. Durante el siglo XVII, la Hermandad comienza a ganar prestigio y consigue su agregación a dos importantes cofradías de la ciudad de Roma, en 1613 y 1664. En 1635 se incorpora las imágenes de Jesús Nazareno, sobrecogedora talla anónima sevillana del siglo XVII, y Nuestra Señora de los Dolores.

Durante el siglo XVIII se produce un crecimiento notable en la fama y prestigio de la hermandad, contando entre sus cargos de junta de gobierno con miembros de la nobleza local. A partir de la invasión napoleónica, comienza una decadencia a lo largo del siglo XIX que provocó la extinción de la hermandad. Entre 1891 y 1924, la cofradía logró sobrevivir tímidamente, no siendo hasta a partir de 1943 cuando la hermandad se recupera definitivamente.
En 1694 se sustituye la primitiva dolorosa, propiedad de un hermano, por otra nueva. Ésta fue nuevamente sustituida en 1955 por otra, que tan sólo procesionaría hasta 1968, cuando se adquiere la imagen actual. La segunda y tercera imágenes de la dolorosa son las que actualmente procesionan en el misterio de la Sagrada Mortaja como María de Cleofás y María de Salomé. Fue en la década de 1940 cuando se cambió la advocación de Dolores por Misericordias.





