Cuenta la leyenda, y así la recoge Teodomiro Ramírez de Arellano en su célebre libro Paseos por Córdoba que cuando la peste asolaba la ciudad en el Siglo XVI, el Arcángel se apareció en sueños al padre Andrés de las Roelas, estando el fraile gravemente enfermo.
Durante sus apariciones le reveló que el salvaría a la ciudad de la peste. Una promesa que efectivamente, según cuenta la tradición, poco después de la última aparición dejaron de morir las gentes de Córdoba. Por eso el Arcangel fue nombrado Custodio Eterno de la ciudad y pocos años después se levantó el primero de los triunfos a él dedicados por la ciudad.
Con motivo de la conmemoración de aquellas apariciones la Hermandad de San Rafael convoca el pueblo de Córdoba un solemne triduo en honor del custodio la ciudad punto un ciclo que se celebrará entre los días 5 y 7 de mayo y que incluir a el día 6 una ofrenda floral y de alimentos.






