La Hermandad de Santa Marta de Jerez cesa al capataz del palio de Madre de Dios del Patrocinio tras los hechos ocurridos en la igualá

La Hermandad de Santa Marta de Jerez ha hecho público un comunicado oficial en el que informa del cese de David Grilo López como capataz del paso de palio de Madre de Dios del Patrocinio, una decisión adoptada por el Hermano Mayor y la Junta de Gobierno, reunidos en Cabildo de Oficiales, y que marca un punto de inflexión en la organización interna de la corporación.

Una decisión adoptada en Cabildo de Oficiales

Según expone la hermandad, el acuerdo se ha producido tras analizar los hechos y actitudes acontecidos durante la igualá celebrada el pasado domingo 1 de febrero, comportamientos que, a juicio de la Junta de Gobierno, no se ajustan a los valores, las formas ni los principios que rigen la vida de la corporación. La hermandad subraya que esta determinación se adopta en consonancia con el sentir general de los hermanos, dejando claro que no se tolerarán actuaciones que se aparten del marco ético y disciplinario que define a la institución.

El culto y la devoción como eje irrenunciable

En su comunicado, la corporación jerezana recuerda con firmeza que “lo más importante y lo que nos mueve es el culto y la devoción a nuestros Sagrados Titulares”, a los que define como el auténtico eje y la razón de ser de la Hermandad. En este sentido, recalca que cualquier servicio prestado dentro de la corporación debe estar siempre supeditado a ese fin, ejercido desde la humildad, el respeto y la responsabilidad, principios que considera irrenunciables en la vida cofrade.

Agradecimiento y búsqueda de la unidad interna

La Junta de Gobierno expresa igualmente su agradecimiento por el trabajo desarrollado hasta la fecha por el capataz cesado, manifestando su deseo de que esta decisión contribuya al buen discurrir de la Hermandad. La corporación concluye señalando que el objetivo último de la medida adoptada es preservar el clima de respeto, unidad y concordia que debe imperar entre todos sus miembros, como garantía del adecuado desarrollo de su vida interna y de sus cultos.