La Hermandad de la Estrella ha confirmado oficialmente que el próximo Domingo de Ramos realizará su salida procesional desde la parroquia de San Jacinto, un hecho de extraordinaria relevancia histórica y simbólica que se inscribe en la conmemoración de los cincuenta años de la Capilla de la Virgen de la Estrella. La corporación trianera cuenta ya con la autorización expresa de la autoridad eclesiástica, lo que permite materializar este regreso excepcional al templo dominico, tal y como adelantamos en Gente de Paz el pasado 18 de enero.
Recuperación de una estampa histórica medio siglo después
La salida desde San Jacinto permitirá a la hermandad rememorar el año 1976, cuando la cofradía realizó desde este templo su estación de penitencia y se recogió, por primera vez, en la entonces recién bendecida Capilla de la Virgen de la Estrella. El retorno al lugar desde el que la corporación inició durante décadas su recorrido penitencial supone un reencuentro con sus raíces históricas, profundamente arraigadas en la memoria cofrade de Triana.
1976: un momento clave en la historia de la corporación
La efeméride que ahora se conmemora se sitúa en un contexto determinante para la hermandad. El Sábado de Pasión, 10 de abril de 1976, el cardenal Bueno Monreal bendecía la Capilla de la Virgen de la Estrella. Al día siguiente, Domingo de Ramos, la cofradía efectuaba su última salida desde San Jacinto, recogiendo ya en la que desde entonces sería su sede canónica. Aquel acontecimiento marcó un antes y un después en la vida de la corporación.
Un traslado que impulsó crecimiento y cohesión
El establecimiento definitivo en la capilla supuso un auténtico revulsivo interno, generando un proceso de crecimiento, renovación y cohesión que contribuyó decisivamente a la consolidación identitaria y devocional de la hermandad en el barrio. Por ello, el cincuentenario no se limita a la evocación de un cambio físico de sede, sino que remite a un proceso profundo de fortalecimiento institucional.
Un programa conmemorativo de carácter integral
Con motivo de esta efeméride, la Hermandad de la Estrella ha diseñado una programación específica de actos cultuales, formativos y culturales, concebida para trasladar a muchos hermanos a aquellos años y, al mismo tiempo, permitir que quienes no los vivieron puedan conocer con mayor profundidad la historia reciente de la corporación. El objetivo es reforzar la memoria colectiva y el vínculo intergeneracional dentro de la hermandad.
Antecedentes extraordinarios y contexto actual
La dimensión excepcional de esta iniciativa encuentra un precedente en la salida extraordinaria realizada con motivo del 25 aniversario de la coronación canónica de la Virgen de la Estrella, un acontecimiento que permanece vivo en la memoria sentimental de hermanos y devotos. Asimismo, existió un antecedente más cercano que no llegó a materializarse. En 2020, hermandad y parroquia alcanzaron un acuerdo para que la cofradía realizara su estación de penitencia desde San Jacinto debido a las obras en la capilla, decisión adoptada con carácter excepcional y con medidas específicas para no interferir en la vida parroquial. Sin embargo, la irrupción de la pandemia de la COVID-19 impidió finalmente que aquel proyecto se llevara a cabo.
Un Domingo de Ramos señalado para la historia de Triana
En el actual contexto pastoral e institucional, marcado por una mayor apertura y colaboración de la parroquia hacia las hermandades del barrio, este regreso se ha contemplado con normalidad y consenso. De este modo, la Hermandad de la Estrella se dispone a vivir un Domingo de Ramos profundamente marcado por la historia y la memoria, recuperando su vínculo con San Jacinto cincuenta años después y ofreciendo a Triana una jornada llamada a ocupar un lugar destacado en su crónica cofrade contemporánea.





