La Hermandad del Divino Perdón ha tenido el honor de presentar las imágenes secundarias que acompañarán a Nuestro Padre Jesús del Divino Perdón cada Sábado de Pasión. Estas impresionantes obras de arte han sido creadas por el reconocido artista José Antonio Navarro Arteaga y se estrenarán en 2025.
La iconografía del misterio que se presentó es una alegoría del Divino Perdón del Señor a través de la curación de enfermos. Esta representación artística busca transmitir el mensaje de esperanza y redención que se encuentra en el corazón de la Semana Santa.
La presentación de estas imágenes secundarias es un momento importante para la Hermandad del Divino Perdón, ya que marca un paso más en la preparación para la procesión del Sábado de Pasión. La Hermandad ha trabajado incansablemente para crear un misterio que no solo sea una obra de arte, sino que también transmita el mensaje de fe y devoción que es fundamental para la Semana Santa.
La obra de José Antonio Navarro Arteaga es un ejemplo perfecto de la rica tradición artística que se encuentra en la Semana Santa sevillana. Su atención al detalle y su capacidad para transmitir la esencia del mensaje religioso a través de la escultura son solo algunos de los elementos que hacen que su obra sea tan destacada.
La Hermandad del Divino Perdón se siente orgullosa de poder presentar estas imágenes secundarias y de tener la oportunidad de compartir su fe y devoción con la comunidad. La procesión del Sábado de Pasión promete ser un evento emocionante y significativo, y la Hermandad está trabajando arduamente para asegurarse de que sea un éxito.
Un grupo escultórico que representa la búsqueda del Perdón y la salvación
Siempre bajo la premisa de que el Señor mantenga en todo momento el protagonismo de la escena, el misterio del Divino Perdón cuenta con un impresionante grupo escultórico compuesto por seis imágenes que narran una historia de fe y redención. En el centro de la escena, que se desarrolla en la calle de la Amargura, la Mujer Verónica se prepara para ofrecer su paño a Jesús después de su primera caída, simbolizando la compasión y la misericordia.
A su alrededor, un romano se esfuerza por ayudar a Jesús a levantarse, mientras otro porta el INRI, recordándonos la crucifixión y el sacrificio de Jesús. Dos niños tullidos o enfermos se acercan a Jesús, buscando el Perdón y la salvación. Estas imágenes representan la nueva humanidad que busca la redención y la esperanza en el camino de la Amargura.
Este grupo escultórico es una obra maestra que nos invita a reflexionar sobre la importancia del Perdón y la salvación en nuestra vida. La atención al detalle y la habilidad del artista para transmitir la esencia del mensaje religioso a través de la escultura hacen que esta obra sea verdaderamente impresionante.













