La corporación anuncia la no renovación del contrato que unía a ambas entidades, mientras la formación musical agradece una etapa que define como “inolvidable” y recuerda su estrecha relación con la cofradía
La Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús del Perdón ante Anás, María Santísima del Rocío y Lágrimas y San Miguel Arcángel ha comunicado oficialmente la finalización de su relación musical con la Banda de Cornetas y Tambores Coronación de Espinas, poniendo así término a una colaboración que se ha prolongado durante los últimos dieciséis años y que ha marcado una etapa especialmente significativa para ambas instituciones.
La decisión ha sido adoptada por la Junta de Gobierno de la corporación y supone la no renovación del contrato que mantenía vinculada a la formación musical con la hermandad. Según ha expresado la propia cofradía, se trata de una determinación que no ha resultado sencilla debido a los numerosos años de convivencia, colaboración, compromiso y experiencias compartidas entre ambas entidades.
Dieciséis años acompañando al Señor del Perdón
Durante este prolongado periodo de tiempo, la Banda Coronación de Espinas ha acompañado cada Miércoles Santo a Nuestro Padre Jesús del Perdón, convirtiéndose en una parte habitual de la estación de penitencia de la corporación y participando activamente en numerosos momentos de la vida interna, cultural y devocional de la hermandad.
En su comunicado de despedida, la cofradía ha querido agradecer el trabajo, la entrega y el compromiso mostrados por la formación musical a lo largo de todos estos años, destacando la profunda huella que su presencia ha dejado en la historia reciente de la corporación. Asimismo, ha trasladado su agradecimiento a todos los componentes de la banda y, de manera especial, a su dirección, por la cercanía, el respeto y el afecto demostrados hacia esta casa durante todo este tiempo.
La banda recuerda una etapa «grabada para siempre» en su historia
Por su parte, la Banda de Cornetas y Tambores Coronación de Espinas ha emitido un comunicado en el que confirma haber recibido la notificación de la nueva Junta de Gobierno de la hermandad, que le ha trasladado la decisión adoptada en Cabildo de Oficiales de no renovar el vínculo existente entre ambas instituciones.
La formación musical ha asegurado que estos dieciséis años permanecerán para siempre en la memoria colectiva de la banda, definiéndolos como una etapa repleta de vivencias, emociones, aprendizajes y momentos imborrables. En este sentido, ha recordado el privilegio que ha supuesto acompañar musicalmente al Señor del Perdón durante cada Miércoles Santo, una responsabilidad que consideran uno de los capítulos más importantes de toda su trayectoria.
“La Banda del Moreno”, un sobrenombre convertido en seña de identidad
Entre los numerosos recuerdos evocados por la formación destaca el sobrenombre de “La Banda del Moreno”, denominación con la que fue bautizada cariñosamente por el recordado capataz Luis Miguel Carrión “Curro”, una expresión que con el paso de los años terminó convirtiéndose en una referencia habitual para identificar la estrecha relación existente entre la banda y la hermandad.
La formación ha rememorado además las numerosas experiencias compartidas junto a la corporación, desde las estaciones de penitencia hasta los conciertos, traslados, cultos y actos celebrados durante todos estos años. Especialmente emotivo resulta el recuerdo de cada salida procesional, de cada regreso al templo, de cada chicotá compartida y de aquellas revirás que, según expresa la banda, permanecen grabadas para siempre en la memoria de quienes las han vivido desde dentro.
Un vínculo que trascendió lo contractual
Entre los momentos más significativos de esta relación, la formación musical ha destacado el concierto celebrado en la residencia San Juan de la Cruz, una actuación dedicada a las personas mayores y que la banda recuerda como uno de los episodios más emotivos, entrañables y especiales vividos junto a la Hermandad del Perdón.
El comunicado concluye con un mensaje cargado de agradecimiento hacia la corporación, afirmando que la hermandad ha representado para ellos mucho más que una simple relación contractual. La banda asegura haber encontrado en esta cofradía una auténtica segunda casa, una institución que les abrió sus puertas y les hizo sentirse parte de una misma familia, compartiendo durante años la fe, la música, la devoción y un mismo camino.
Una despedida marcada por el respeto y el agradecimiento mutuo
La conclusión de esta vinculación pone fin a una de las relaciones musicales más prolongadas de los últimos años dentro del panorama cofrade, cerrando un ciclo que ha acompañado el discurrir procesional de Nuestro Padre Jesús del Perdón durante más de una década y media.
Tanto la Hermandad del Perdón como la Banda Coronación de Espinas han querido despedirse desde el respeto mutuo, el cariño recíproco y el agradecimiento compartido, poniendo el acento en los lazos personales, humanos y devocionales construidos durante estos dieciséis años. Un periodo que deja tras de sí innumerables recuerdos, experiencias compartidas, momentos de especial intensidad y una huella que permanecerá para siempre ligada a la historia reciente de ambas instituciones.





