La Hermandad del Perdón presenta el diseño de las nuevas jarras del palio de Rocío y Lágrimas con un diseño inspirado en el arte nazarí

El conjunto, basado en el célebre “jarrón de las gacelas”, aporta verticalidad, elegancia simbólica y referencias al patrimonio califal cordobés

La Hermandad del Perdón de Córdoba ha dado un nuevo paso en la configuración artística del palio de su dolorosa titular, Nuestra Señora de Rocío y Lágrimas, al presentar públicamente el diseño de sus nuevas jarras de inspiración nazarí, concebidas para enriquecer la estética y el mensaje simbólico del paso de palio por el orfebre Jesús Iglesias Ferreira, basándose en el diseño realizado por Álvaro Abril.

Las piezas, que vendrán a completar una parte esencial del conjunto ornamental, han sido diseñadas con una marcada influencia del “jarrón de las gacelas”, una obra maestra de la cerámica andalusí realizada en el periodo nazarí, entre los años 1301 y 1400. Este referente artístico no solo aporta valor histórico y estético, sino también un hondo contenido espiritual, cuidadosamente trasladado al contexto cofrade.

Una silueta esbelta con simbología trascendente

De forma marcadamente anfórica, las jarras destacan por su verticalidad y esbeltez, lo que contribuye a estilizar el conjunto del paso, dotándolo de mayor ligereza visual y elevación formal. Pero más allá de la estructura, el lenguaje simbólico de la obra es igualmente significativo: el cuerpo de la jarra incorpora cuatro gacelas que representan la gracia, la belleza y la agilidad, virtudes relacionadas con la búsqueda del alma humana hacia Dios, metáfora clásica en la mística islámica y reinterpretada aquí desde la fe cristiana.

Ecos de la Córdoba califal y el arte nazarí

La riqueza ornamental de las piezas se desarrolla a través de un friso de teselas inspirado en la Cámara del Tesoro y una serie de elementos arquitectónicos y vegetales que remiten al esplendor artístico del patrimonio andalusí. Destaca especialmente un andén de arcos polilobulados, inspirado en los que decoran la Capilla de Villaviciosa de la Mezquita-Catedral, insertado en la parte central como elemento de transición visual entre el friso y el cuerpo inferior de la pieza.

La decoración vegetal se basa en un refinado trabajo de atauriques entrelazados, tomados directamente de los tableros de mármol de la fachada del Mihrab de la Mezquita-Catedral y también de elementos ornamentales hallados en Madinat al-Zahra. Todo ello configura un lenguaje artístico que fusiona la herencia islámica con la devoción mariana, como expresión plástica de una religiosidad encarnada en la historia de Córdoba.

Una obra en sintonía con el conjunto del paso

Estas jarras vienen a integrarse de forma coherente en el proyecto de paso de palio de Rocío y Lágrimas, cuyo desarrollo se ha caracterizado por la búsqueda de un estilo refinado, de profundas resonancias locales y gran sensibilidad simbólica. Con esta nueva incorporación, la hermandad continúa avanzando en la construcción de un conjunto que no solo embellece la estación de penitencia, sino que también enriquece el patrimonio cofrade cordobés con una propuesta de gran calado artístico e iconográfico.