El proyecto más ambicioso en dos décadas contará con el respaldo del Ayuntamiento, la Diputación y la Junta, y aspira a ser epicentro de fe, cultura y encuentro social
La jornada del miércoles 25 de junio pasará a la historia de la Hermandad del Rocío de Almería como un día de júbilo y consolidación. En un acto cargado de simbolismo y respaldo institucional, la corporación rociera procedió a la colocación de la primera piedra de su futura Casa de Hermandad, que se levantará en el número 26 de la calle Atarazanas, pleno casco histórico de la capital almeriense, frente al puerto y junto al MUREC.
La alcaldesa de la ciudad, María del Mar Vázquez, presidió el acto junto al hermano mayor de la corporación, Carlos Salvador, acompañados por el presidente de la Diputación Provincial, Javier Aureliano García, la delegada del Gobierno de la Junta de Andalucía en Almería, Aránzazu Martín, y el presidente de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Almería, José Rafael Soto, entre otros representantes de la vida civil, institucional y religiosa de la ciudad.
Un sueño largamente gestado
Durante su intervención, la primera edil subrayó el carácter histórico del acontecimiento, al afirmar que “hoy comienza a materializarse un sueño largamente acariciado por esta hermandad, impulsado con determinación desde hace siete años por su actual Junta de Gobierno”. Según Vázquez, esta futura sede rociera será “símbolo de unidad, fe y compromiso con Almería”, y supondrá el broche de oro a dos décadas de entrega fervorosa a la Virgen del Rocío.
Tres plantas de vida rociera
La nueva Casa Hermandad se proyecta como un edificio de tres plantas y unos 300 metros cuadrados, concebido para atender todas las necesidades vitales de la corporación. La planta baja albergará un espacio de convivencia, con salón, barra y cocina, así como el lugar reservado a la carreta del Simpecado, visible desde el exterior gracias a un gran portón acristalado que permitirá contemplarla desde la calle, constituyendo un auténtico hito urbano y devocional.
La entreplanta se destinará a un museo permanente, donde se exhibirán las piezas artísticas y patrimoniales que atesora la Hermandad, permitiendo además contemplar la parte superior de la carreta desde una galería interior. La tercera planta, de unos 100 metros cuadrados, se organizará como sede administrativa, con despachos y oficinas que facilitarán el trabajo diario de la corporación.
Una apuesta por el centro histórico
Desde la Diputación Provincial, Javier Aureliano García subrayó el valor estratégico de esta intervención, no solo para la hermandad sino para la ciudad en su conjunto. En su opinión, la futura sede se integra en un proyecto más amplio de revitalización del centro histórico, junto a enclaves como el Museo de la Guitarra, la Plaza Vieja, la Catedral, el Centro Andaluz de la Fotografía o el nuevo Museo del Realismo Español Contemporáneo, todos ellos elementos clave en la recuperación del corazón urbano de Almería.
Compromiso institucional y social
Por su parte, la delegada del Gobierno andaluz, Aránzazu Martín, elogió el papel de la Hermandad del Rocío de Almería como “modelo de compromiso devocional, cultural y solidario”, con una proyección que va mucho más allá del camino anual al santuario almonteño. “La futura casa —afirmó— no será solo un edificio, sino un espacio de acogida, oración, formación y encuentro para cuantos encuentren en la Virgen del Rocío consuelo y esperanza”. Además, reafirmó el compromiso de la Junta con las hermandades como agentes vertebradores del tejido social andaluz.
Un hogar con alma
El presidente de la Agrupación de Hermandades y Cofradías calificó el acto como un verdadero “honor y privilegio”, poniendo en valor la trayectoria consolidada de la Hermandad del Rocío y su aportación constante a la vida religiosa almeriense.
Finalmente, el hermano mayor, Carlos Salvador, visiblemente emocionado, expresó que la nueva casa no será simplemente un edificio físico, sino el alma del sentimiento rociero en Almería. “Aquí nacerán nuevas ilusiones, se formarán los rocieros del mañana, se consolidará la fe y se multiplicará el amor a la Blanca Paloma”, concluyó.
Con este acto inaugural, la Hermandad del Rocío de Almería da un paso decisivo hacia el futuro, consolidando una sede que será faro espiritual y núcleo dinamizador del casco antiguo, al servicio de la fe, la tradición y la convivencia.





