Una recuperación meticulosa de valor histórico y devocional
La Hermandad del Santo Sepulcro de El Carpio ha anunciado la reposición al culto de su Sagrado Titular, tras un intenso proceso de restauración que se ha prolongado durante cinco semanas bajo la dirección de Jesús Zurita. La intervención se centró en devolver a la imagen su esplendor original y garantizar su conservación a largo plazo, respetando siempre los principios de mínima intervención y reversibilidad, esenciales en la restauración de bienes artísticos.
Limpieza y recuperación de la policromía
El trabajo comenzó con la eliminación de depósitos de suciedad acumulados durante décadas y la retirada de una película grasa que ocultaba los matices más delicados de la policromía del Señor. Este proceso permitió destacar elementos hasta ahora apenas perceptibles, como el livor mortis, fenómeno post mortem que oscurece las extremidades por la acumulación de sangre, y otros signos de la Pasión, incluidos hematomas en rodillas, pómulo, costillas y espalda.
Consolidación y estabilización de la imagen
Para asegurar la integridad estructural, se empleó espátula térmica en los levantamientos y fisuras de la obra, consolidando la madera y evitando un deterioro futuro. Las faltas de soporte fueron estucadas y se procedió a la reintegración cromática de las pérdidas de policromía, logrando un resultado fiel a la apariencia original del Titular.
Protección final y mantenimiento futuro
El paso final consistió en aplicar un barniz protector, que no solo preserva la obra, sino que también facilita futuras labores de limpieza superficial, asegurando la durabilidad de los resultados obtenidos.
La Hermandad subraya que esta restauración completa no solo recupera la belleza estética de la imagen, sino que también refuerza su valor devocional y histórico, devolviendo a los fieles del Carpio la posibilidad de venerar al Señor del Santo Sepulcro en todo su esplendor.










