La Hermandad Sacramental de Umbrete ha hecho público un comunicado oficial en el que informa a sus hermanos, devotos y vecinos de un suceso que ha causado gran consternación en la localidad: el robo de dos cadenas de oro que portaba la imagen de María Santísima de los Dolores durante los cultos celebrados en su honor.
El incidente tuvo lugar el pasado 12 de septiembre, coincidiendo con el inicio del triduo a los titulares de la corporación. Entre la madrugada del jueves y la mañana del viernes, la Virgen apareció en su altar de cultos, situado a más de tres metros de altura y rodeado de velas y ornamentos intactos, con el brazo derecho desplazado y sin las cadenas que sostenía.
Las joyas sustraídas tenían un valor devocional extraordinario: una pertenecía a Santa Ángela de la Cruz y la otra al Señor del Gran Poder, ambas con inscripciones grabadas en su anverso. La hermandad ha subrayado el daño moral que supone la pérdida de estas piezas, confiadas con profunda fe por personas que hoy sienten un dolor compartido por toda la corporación.
La Junta de Gobierno ha confirmado que los hechos han sido denunciados ante las autoridades competentes, y ya se ha iniciado el correspondiente proceso legal para esclarecer lo ocurrido. Aunque la imagen de la Virgen no ha sufrido ningún daño físico, el suceso ha sido calificado como un acto de crueldad que hiere gravemente la sensibilidad de la hermandad y de su pueblo.
En su mensaje, la corporación ruega por la recuperación de las cadenas sustraídas y pide respeto, cordura y coherencia ante el agravio sufrido. Finalmente, la Junta de Gobierno confía en que María Santísima de los Dolores sea amparo e intercesión para todos los que se han visto afectados por este hecho doloroso.





