A pulso aliviao, Opinión

La hora de la Resurrección

19 de marzo de 1972. El Cardenal Bueno Monreal gobierna la Iglesia de Sevilla. La Semana Santa de Sevilla va juntando poco a poco sus piezas como un gran puzzle donde reina el fervor popular y la emoción por hacer Estación de Penitencia a la Catedral con los respectivos Titulares de cada hermandad.

No obstante, falta algo. Sevilla no tiene aún una cofradía que responda al Misterio más importante de la Pasión del Señor: Su Resurrección.

Y es en esa jornada histórica del 19 de marzo cuando Bueno Monreal aprueba las primeras reglas de la Hermandad de la Sagrada Resurrección, y el momento en el que empieza a andar la corporación que cierra nada más y nada menos que los desfiles procesionales por la Carrera Oficial.

Han pasado 50 años de aquel momento, y la corporación inaugurará mañana una exposición, por anticipado maravillosa, en el Círculo Mercantil e Industrial de Sevilla para celebrar la efeméride.

Y si bien es cierto que la Resurrección tiene mucho que celebrar en este 2022, también lo es que la Semana Santa de esta ciudad y todas y cada una de sus hermandades tienen una deuda pendiente con esta humilde cofradía de la sevillanísima calle San Luis.

Han leído bien, sí. Una deuda pendiente. La corporación ha vivido momentos muy duros en estas cinco décadas, y los cofrades de Sevilla la han dejado de lado en numerosas ocasiones.

Les refresco la memoria: ¿Recuerdan las reivindicaciones para que la Resurrección formara parte de la nómina del Sábado Santo? Eran un auténtico problema en su tiempo, y tanto la autoridad eclesiástica como las propias corporaciones no estaban por la labor de apoyar esta solución. Y de hecho no lo hicieron. Todo quedó en ese desesperante limbo en el que quedan tantas cosas que conllevan un mínimo de progreso y mejora en la capital del Guadalquivir.

¿Y cómo no mencionar aquellas salidas de madrugada con las calles desiertas? La hermandad fue la que decía salir a esa hora, sí, pero tampoco tuvo muchas facilidades por parte del Cabildo Catedral. Ha costado mucho tiempo y esfuerzo retrasar la hora de salida y lograr una Estación de Penitencia con público y a horas más razonables.

Por más que cueste reconocerlo, La Resurrección siempre ha estado relegada a un segundo plano en las cofradías sevillanas, como ocurre con tantas otras en detrimento de las cofradías que tienen más antigüedad, más número de nazarenos, las que cuenten entre sus Titulares con una devoción que mueva fronteras dentro y fuera de la localidad.

Y es algo de lo que se debería hacer una profunda reflexión coincidiendo con este aniversario, pues no se puede ni se debe olvidar que la Resurrección el Misterio de la Cristiandad más importante y para el que todos estamos llamados junto a la Santidad.

Por este motivo, quizás sería hora ya, después de tantos años, de que esta hermandad no sólo obtenga el poder y las competencias en las cofradías que se merece, sino también que se encuentre más arropada en su Estación de Penitencia no solo por los cofrades sino también por las instituciones civiles y religiosas; y por el resto de corporaciones penitenciales y gloriosas.

Tranquilos, no se asusten. No se trata de poner representaciones como ocurre el Sábado con el Santo Entierro, no; sino de tener gestos y detalles con los que se demuestre la importancia del día que se celebra y de la hermandad que se encuentra en la calle.

Habla este humilde redactor de montar altares como ocurre con el Corpus Christi, realizar ofrendas florales durante la procesión o incluso ceder piezas patrimoniales como mantos o elementos de joyería a la corporación, no por el hecho de necesitarlo sino como símbolo de respeto, ofrenda y fraternidad.

Y, en definitiva, poner en valor la relevancia de la Resurrección del Señor por las calles de Sevilla, manifestado en una cofradía que se ha ganado recibir todos los honores.