La imagen de la Purísima, obra de Gutiérrez de León, vuelve al Oratorio tras una restauración integral que revierte su deterioro histórico

La imagen titular del Oratorio de la Purísima de Cabra volvió este jueves a situarse ante la comunidad tras un prolongado proceso de restauración dirigido por Salvador Guzmán Moral, presidente de la Fundación Aguilar y Eslava y responsable del instituto del mismo nombre. La obra regresó al espacio para el que fue concebida, acompañada de la felicitación institucional de la Hermandad, que reiteró su disposición a colaborar con la Fundación, entidad con la que mantiene vínculos históricos.

Una talla de gran formato recupera su aspecto original

El acto de presentación permitió apreciar el renovado estado de conservación de la imagen, una pieza atribuida al escultor malagueño Salvador Gutiérrez de León, conocido como León el Viejo. La escultura, fechada entre finales del siglo XVIII y comienzos del XIX, destaca por sus dos metros de altura y 1,20 metros de anchura, así como por su marcada impronta academicista decimonónica y su profunda conexión con la tradición barroca malagueña.

Procesos de restauración y criterios aplicados

Según explicó Guzmán Moral, la talla mostraba un grave deterioro antes de intervenirse: repintes, pérdidas de soporte, suciedad generalizada y la desaparición de ojos de vidrio en muchos de los angelitos, además de la falta de varios dedos de las manos de la Virgen. La restauración incluyó limpieza, reintegration cromática y consolidación estructural, operaciones que han devuelto a la pieza la viveza original de su manto y túnica, dorados y estofados, y el dinamismo de la peana con ángeles revoloteando, evocando el espíritu de las Inmaculadas de Murillo. El restaurador señaló que probablemente sea la mejor obra conservada de Gutiérrez de León.

El Oratorio, un proyecto de recuperación histórica

El enclave en el que se expone la imagen forma parte del proyecto de revitalización del patrimonio de la Fundación Aguilar y Eslava, institución que desde hace décadas trabaja en la recuperación del acervo educativo e histórico acumulado durante casi tres siglos y medio. A la creación del Museo y del Centro de Estudios se añadió la construcción del actual Oratorio, levantado sobre la antigua capilla del colegio —y después instituto—, desaparecida en los años setenta.
Guzmán Moral recordó que la Inmaculada Concepción, tras la demolición de aquella capilla, pasó por diversas dependencias —salón de actos, seminario de Religión y finalmente una habitación— hasta que la Fundación emprendió una primera intervención que permitió exhibirla temporalmente en el Museo. Una década atrás se optó por retirarla para realizar la restauración exhaustiva que ahora concluye.

Acto institucional y significado devocional

En la presentación participaron el alcalde de Cabra, Fernando Priego; la concejala de Cultura, María Sierra Sabariego; el presidente de la Fundación y restaurador, Salvador Guzmán Moral; y el secretario del Patronato, Antonio Ramón Jiménez Montes. El evento marcó el retorno definitivo de la Purísima al espacio para el que fue concebida, como consta desde 1819, cuando se bendijo la nueva capilla destinada a albergarla en un pequeño retablo.

La imagen vuelve a completar el conjunto del Oratorio

Con esta incorporación, el Oratorio de la Fundación Aguilar y Eslava recupera plenamente su programa devocional, ya que la Purísima se suma a las imágenes de San José y del Cristo realizado por Juan Manuel Miñarro. La entidad celebró así la vuelta de la Virgen a su hogar histórico, un hito que consolida su labor de protección y difusión del patrimonio que custodia.