La imagen del día: el verdadero color de la Esperanza

El actual desarrollo de los acontecimientos, inmersos como nos hallamos en una dramática cotidianidad, está propiciando incontables escenas que, sin lugar a dudas, pasarán a formar parte de la historia perenne de Andalucía, engrosando para siempre el imaginario colectivo atesorado como una daga en el alma de miles cofrades de los cuatro puntos cardinales de nuestra geografía. Imágenes que nos hablan de nosotros mismos, de nuestro particular modo, personal e intransferible, de vivir la religiosidad, de esa manera única en que late el corazón íntimo del pueblo andaluz, consciente de que las cofradías forman parte indisoluble de su esencia. 

La maravillosa e inolvidable escena de hoy, de autor desconocido salvo que ustedes puedan precisar quién la ha concebido (pido de antemano mis disculpas por utilizarla sin conocer su autor), funde en una imagen icónica el dramatismo de la realidad actual y la Esperanza, la auténtica Esperanza, la que se alimenta del maná inagotable de la fe verdadera y se nutre, permanentemente, de esa peculiar relación existente entre el creyente y el Hijo de Dios y su bendita Madre y que tan complicado es de comprender por aquellos que no tienen la fortuna de sentirse cristianos y cofrades.