La inevitable formación

Hay quien pide eliminar partes del recorrido de las cofradías para evitar aglomeraciones y algún susto. Hay quienes sólo recurren a un elevado número de personal de algún cuerpo de seguridad del Estado; sin embargo, hay quien apuesta por la formación de los suyos. ¿Cuál es la solución? Sinceramente… No lo sé.

No obstante creo que la formación de los responsables debe de ser primordial para poder solucionar algún altercado, más aún en los últimos tramos, los que están más cerca de los pasos. Una formación anual, no limitarse a una o dos reuniones previas a la Semana Santa, donde de lo que menos se habla es de seguridad. Además, tal y como he podido ver en mi Hermandad de La Macarena, también se han informado o formado a los mas veteranos, los privilegiados cirios morados o verdes.

Pero no sólo podemos hablar de seguridad, aunque sea lo que está de moda, por desgracia. En una Estación de Penitencia te pueden sorprender muchas situaciones en las que, la mayoría de las personas, pueden no estar formadas ni preparadas para afrontar.

Salir de Diputado de Tramo no es sólo llevar un palermo e ir dando vueltas de aquí para allá, ni estar pendientes si alguien falta o no, o si alguien porta pulseras, va maquillado o lleva zapatillas de deporte. Ser Diputado de Tramo es ser responsable de todos aquellos hermanos que van en tu sector, sean o no mayores de edad (dígaselo a los de Sevilla, que los últimos tienen las manos arrugadas). No nos quedemos en el dedo señalando el camino, veamos y recorramos el sendero marcado.