A paso mudá, Opinión

La juventud cofrade

El mundo de la Semana Santa tiene cabida para todos: mayores, ancianos, jóvenes, niños… y en los últimos años, la juventud cofrade está tomando un papel destacado. Por desgracia, y es una realidad que estamos viviendo, la juventud de la sociedad actual no tira para la Semana Santa o solo lo hace en los días de la festividad. Sin embargo, creo que los jóvenes que forman parte de las hermandades, grupos jóvenes y demás, se vuelcan por nuestra semana más grande cada año. Pero mi cuestión es, ¿se les deja trabajar, o se les impone el trabajo que otros no quieren realizar?

De todos es sabido, que la Semana Santa es sinónimo de hermandad, de unión, de alegría. Pero no nos engañemos. En todos los sitios donde hay muchas personas, hay choques de intereses, lo que no quita la presencia de los primeros calificativos, pero da que pensar en ciertos aspectos. Sobre todo, los más antiguos son los que recurren a la frase tan famosa de “esto siempre ha sido así” para justificarlo todo. No obstante, creo que la voz de los jóvenes, seguramente faltos de experiencia, en la mayoría de los casos no tiene quizá la validez merecida. Sus funciones, por lo general, se limitan a llevar las redes sociales, a la limpieza de enseres o a acudir en representación de su corporación en aquellas procesiones a las que los “mayores” no quieren ir.

Y no quiero generalizar, puesto que conozco grupos jóvenes que son un encanto y da gusto ver sus funciones y como trabajan para sus hermandades, pero, por lo contrario, parece que al cofrade mayor no se le puede cuestionar nada por ser X persona.

Finalmente, si los jóvenes, que cada vez son menos en las cofradías, se sienten manejados o no se sienten cómodos, no podremos asegurarnos el futuro como nos gustaría imaginar. Mientras tantos, aquellos que no son tan mayores ni tan jóvenes, seguirán llevando las hermandades de la mejor forma, pero como todo en la vida, esto es un ciclo.