La Virgen de la Candelaria realizaba este sábado una brillante salida extraordinaria, enmarcada en los actos de cincuentenario de la reorganización de la Hermandad del Huerto de Córdoba.
Brillante en cada detalle cuidado con esmero por la cofradía, incluida la puesta de largo en la calle del palio terminado. Y brillante en el apartado del costal, donde la cuadrilla que dirige Luis Miguel Carrión Huertas, Curro, dejó patente su elegancia al andar.
Pero el capataz también se vio obligado a afrontar un momento más que complicado cuando el palio transitaba por la calle Deanes. En ese enclave se vivieron momentos de extrema dificultad, debido a que unos faroles, probablemente mal plegados por quien correspondiera, parecían hacer materialmente imposible el discurrir del paso.
En consecuencia, se vivieron momentos de extrema tensión, que Curro resolvió con la maestría que acostumbra, y consiguió que lo que parecía físicamente imposible, fuera posible.





