La Hermandad de la Merced ha convocado a todos sus hermanos y devotos a la celebración de un cabildo general extraordinario que ha tenido lugar este martes, 25 de marzo, para responder a la invitación oficial, por parte del Presidente de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba, para participar en el Vía Crucis Magno que tendrá lugar el próximo mes de octubre en la ciudad de Córdoba. Un cabildo que se ha saldado con la aprobación por parte la presencia del misterio en esta cita irrepetible que se celebrará con motivo del sexto centenario del inicio del rezo del Santo Vía Crucis en Occidente por el Beato Álvaro de Córdoba.
Cabe recordar que, enmarcado en los actos a celebrar en la Diócesis de Córdoba con motivo de la celebración del sexto centenario del rezo del Vía Crucis en Occidente, la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba va a organizar, como acto central, un Magno Vía Crucis en el entorno de la Santa Iglesia Catedral de Córdoba, a priori presidido por el Obispo Demetrio Fernández, el próximo 11 de octubre.
Este Magno Vía Crucis comenzará con la presencia de las reliquias del Beato Álvaro de Córdoba, continuando con las diferentes imágenes que representarán las diferentes estaciones del Vía Crucis. En conmemoración del año Jubilar «Peregrinos de Esperanza», se realizará un acto con las diferentes advocaciones marianas de la ciudad que ostentan el honor de llevar el nombre de Esperanza o lo simbolizan. La procesión estará dividida en cuatro bloques argumentales, dedicados a las ocho estaciones concebidas por el Beato Álvaro de Córdoba, a corporaciones dominicas, a la que pertenecía el beato, a las quince estaciones del viacrucis de San Juan Pablo II y a las Esperanzas, como un guiño al Año Jubilar en curso.
Sea como fuere, las hermandades deberán confirmar su presencia en esta cita histórica como muy tarde el 30 de marzo, de cara a organizar la distribución de sedes para las hermandades de la provincia y concretar los recorridos e itinerarios generales así como los planes de seguridad con el CECOP.
Nuestro Padre Jesús Humilde en la Coronación de Espinas
Es una obra del célebre imaginero sevillano Francisco Buiza Fernández en el año 1978, la cual sustituyó con su llegada una imagen anterior, de autor anónimo y procedente de la Iglesia del Convento de Madre de Dios. Es considerada como una de las obras cumbres del artista hispalense y una de las más destacadas de la imaginería contemporánea cordobesa. Destaca la fuerza creadora y del neobarroquismo propios de Buiza en la expresión del rostro de la imagen, la cual imprime dolor, resignación, y la perfección de su anatomía y policromado. La figura, sedente, toma entre sus crispadas manos la caña en señal de mofa de su realeza. Su rostro contiene toda la fuerza expresiva, cuyos cabellos se entremezclan con las espinas de su corona.
Figuras secundarias
En 1980 la Hermandad completó el paso de misterio con las figuras de un sayón y dos romanos, esculpidos por el artista jerezano Francisco Pinto Berraquero.
Los soldados romanos se situan a ambos lados detrás del Señor, en actitud de ajustarle brutalmente la corona de espinas. Van vestidos según la estética cofrade que asigna a los legionarios de Roma, coraza y casco de metal cincelado por los talleres de Villareal de Sevilla en el año 1985. Túnicas y capas de Antonio Castelló confeccionadas en 1997. Los cascos van rematados con penachos de plumas blancas de avestruz.
El sayón, figuraba en un principio cubierto solo con un sudario tallado, posteriormente también fue vestido con ropas de Antonio Castelló. Va situado delante del Señor, dirigiendo su mirada al pueblo, en actitud de mostrar con mofa al llamado Rey de los judíos, arrodillado de manera irreverente.








