La Merced regresa a casa bajo un aguacero en una dramática segunda parte de su recorrido

Todo el mundo acierta a posteriori cuando las cartas están marcadas y el futuro se ha convertido en pasado. Muchos serán quienes reprochen la decisión adoptada por la Junta de Gobierno de la Hermandad de La Merced de no concluir la estación de penitencia en la Santa Iglesia Catedral y regresar a su barrio. Otros afirmarán que era lo que había que hacer… Lo cierto y verdad es que solo quienes muestran valentía para tomar decisiones tienen la posibilidad de equivocarse.

Al contrario de la decisión tomada por la Junta de Gobierno de la Estrella, la cofradía de La Merced, que llegó a la carrera oficial sin haber recibido ni una gota de lluvia, ha elegido regresar a San Antonio de Padua. La apuesta no salió bien. En buena parte del recorrido la cofradía ha sufrido las inclemencias meteorológicas, en ocasiones chispeo, a veces lluvia y en otras un auténtico aguacero que sufrieron ambos pasos de la cofradía así como el cortejo nazareno.

Pese a todo, un número importante de miembros el cortejo acompañó a Nuestro Padre Jesús Humilde en su Coronación de Espinas y a la Virgen de la Merced hasta que retornaron a su sede canónica. Digna de mención fue también la Banda de cornetas y tambores Coronación de Espinas que puso el son al lógicamente apresurado caminar de su titular cristífero con marchas procesionales, pese a la lluvia, mostrando una entereza digna de todo elogio.

Particularmente duros fueron algunos tramos del itinerario de vuelta como el paso por Capitulares, donde la lluvia apretó considerablemente, o las zonas cercanas a San Antonio de Padua, desde Ollerías hasta Agrupación Córdoba, por donde la cofradía discurrió acortando sensiblemente su recorrido de vuelta, tras un pequeño receso en María Auxiliadora, para llegar lo antes posible a casa, pasadas las 23:30, acompañados siempre el Señor y Virgen por un encomiable grupo de fieles que se negó a dejarles solos en este trance.

Merced bajo la lluvia Córdoba 2022